LA
MUJER QUE AMA MUCHO (Lc 7,36-50)
Ma. Dolores E. Casanova
INTRODUCCIÓN
En apariencia se han dado cambios tanto en nuestra sociedad como
en los niveles eclesiales en cuanto a la presencia de la mujer, se nos ha
incluido, o mínimo, se tolera la participación,
y digo en apariencia, porque todavía queda mucho por hacer, todavía hay
ciertas miradas restrictivas, o acusadoras culpando de algunos problemas sobre
todo a nivel social o familiar, diciendo que la mujer ha abandonado el espacio
que siempre se le había asignado y querer ocupar los espacios que se le han negado. En la reflexión que haré del
texto de san Lucas 7,36-50 no pretendo de ninguna manera profundizar este
hecho, sino más bien propongo un acercamiento al texto llamado “la mujer
pecadora” para mirar algunos aspectos, si no olvidados, si tratados muy
someramente.
He titulado esta reflexión: “La mujer que ama mucho”. Que no extrañe de ninguna manera que no trate
los temas teológicos como la autoridad
de Jesús para perdonar los pecados, o la persona humana necesitada del perdón y
la gracia; sino más bien, es una propuesta para ver desde otro ángulo, desde la
aceptación de Jesús para que la mujer desde su ser femenino exprese a su propia
manera el amor a Jesús. El acepta esta expresión enseñándonos a ver los gestos,
la expresión con ojos limpios, leyendo en los signos la actitud interior
sincera, pero sobre todo, el respeto a la gran diferencia de ser y hacer de la
mujer.
7,36 Hrwta de
tiV auton twn farisaiwn ina fagh met autou: kai eiselqwn eiV ton oikon tou farisaiou
katekliqh. 37 kai
idou gunh htiV hn en th polei amartwloV,
kai epignousa oti katakeitai en th oikia tou farisaiou,
komisasa
alabastron murou 38
kai stasa opisw
para touV podaV autou klaiousa, toiV dakrusin hrxato brecein touV podaV autou kai taiV qrixin thV kefalhV authV exemassen, kai katefilei touV podaV autou kai hleifen tw murw. 39 idwn de o farisaioV o kalesaV auton eipen en eautw legwn, outoV ei hn profhthV, eginwsken an tiV kai potaph h gunh htiV aptetai autou, oti amartwloV estin. 40 kai
apokriqeiV o ihsouV eipen proV auton, simwn, ecw soi ti eipein. o de, didaskale, eipe, fhsin. 41duo creofeiletai hsan danisth tini: o eiV wfeilen dhnaria pentakosia, o de eteroV penthkonta. 42 mh econtwn autwn apodounai amfoteroiV ecarisato.
tiV oun autwn pleion agaphsei auton; 43 apokriqeiV
simwn eipen, upolambanw oti w to pleion ecarisato. o de eipen autw, orqwV ekrinaV. 44 kai strafeiV proV thn gunaika tw simwni efh, blepeiV tauthn thn gunaika;
eishlqon
sou eiV thn oikian, udwr moi epi podaV ouk edwkaV: auth de toiV dakrusin ebrexen mou touV podaV kai taiV qrixin authV exemaxen. 45 filhma moi ouk edwkaV: auth de af hV eishlqon ou dielipen katafilousa mou touV podaV. 46 elaiw thn kefalhn mou ouk hleiyaV: auth de murw hleiyen touV podaV mou. 47 ou carin legw soi, afewntai ai amartiai authV ai pollai, oti hgaphsen polu: w de oligon afietai, oligon agapa. 48 eipen
de auth,
afewntai
sou ai amartiai. 49 kai hrxanto
oi sunanakeimenoi
legein en eautoiV, tiV outoV
estin oV kai amartiaV afihsin; 50 eipen
de proV thn gunaika, h pistiV sou seswken se: poreuou eiV eirhnhn.
TRADUCCIÓN
BIBLIA DE JERUSALÉN
v.36 Un fariseo le
rogó que comiera con el; y, entrando en la casa del fariseo, se puso a la mesa.
v.37 Había en la ciudad una mujer pecadora publica, quien al saber que estaba
comiendo en casa del fariseo, llevo un frasco de alabastro de perfume, v.38 y
poniéndose detrás, a los pies de el,
comenzó a llorar, y con sus lágrimas le mojaba los pies y con los
cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ungía con el perfume. v.39 Al verlo el fariseo que le
había invitado, se decía para si: “Si este fuera profeta, sabría quien y que
clase de mujer es la que le esta tocando, pues es una pecadora.” v.40 Jesús le
respondió: “Simón, tengo algo que decirte.” El dijo: “Di, maestro.” v.41 Un
acreedor tenía dos deudores: uno debía quinientos denarios y el otro cincuenta.
v.42 Como no tenían para pagarle, perdono a los dos. ¿Quién de ellos le amara
mas?” v.43 Respondió Simón: “Supongo que aquel a quien perdono mas.” El le
dijo: “Has juzgado bien”, v.44 y
volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: “ ¿Ves a esta mujer? Entre en tu casa
y no me diste agua para los pies. Ella, en cambio, ha mojado mis pies con
lagrimas, y los ha secado con sus cabellos. v.45 No me diste el beso. Ella,
desde que entro, no ha dejado de besarme los pies. V.46 No ungiste mi cabeza con aceite. Ella ha
ungido mis pies con perfume. v.47 Por eso te digo que quedan perdonados sus
muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco
amor muestra.” v.48 Y le dijo a ella: “Tus pecados quedan perdonados.” V.49 Los
comensales empezaron a decirse para si: “ ¿Quién es este que hasta perdona los
pecados?” v.50 Pero el dijo a la mujer: “tu fe te ha salvado. Vete en paz”.
CRITICA TEXTUAL
Tenemos dos notas
de crítica textual:
la lectura “b”
parece tener más influjo de un título cristológico, “El Profeta” “si éste fuera
el profeta”, puede considerarse tendenciosa como una alusión exegética a “el profeta” predicado en Dt. 18,15, cfr.
Jn.1,21; 6,14; 7,40 Para nuestra reflexión optamos por la lectura “a”.
a) pleion agaphsei
auton;
b) pleion auton agaphsei;
c) auton pleion agaphsei;
Para determinar
nuestro texto, aceptamos la lectura “a”.[1]
UNA CONTROVERSIA: JESUS-FARISEO
Lucas
7,36-50 es una forma literaria compuesta
por una narración controversial y una parábola. La narración habla de las
acciones realizadas por una mujer, que darán pié para continuar el tema que se
ha venido desarrollando: controversia entre Jesús y los Fariseos. Los temas
controversiales a lo largo del evangelio han sido por diferentes causas, en esta ocasión, por la expresión de amor de la mujer y el
perdón de los pecados que Jesús le otorga.
Las
dos formas están muy entrelazadas ya que en medio de la narración está inserta
la parábola, es decir una historia, dentro de la historia.
La narración controversial
es transformada por san Lucas en un coloquio entre Jesús y el Fariseo, la forman los vv. 36-40 y 44-50; los
vv. 48-50 son una composición basada en reminiscencia de Mc.2,5-7; Lc.5,20-21;
8,48.[2]
: perdón de los pecados y lo que los
fariseos piensan en su interior.
La parábola la conforman los vv. 41-43: el
creador de la parábola se inspiró ciertamente en otras parábolas de Jesús, por
ejemplo: El deudor que no tiene misericordia Mt. 18,23-25; el mayordomo infiel,
Lc.16,1-9.[3]
Observamos
que el texto tiene unidad muy bien fabricada, sin embargo, hasta este momento
entre los estudiosos sigue siendo tema de discusión las dos formas enlazadas en
el mismo texto, las propuestas de solución son las siguientes:
1. Circularon de
forma independiente las dos historias: la de la
mujer que unge los pies de Jesús y la de la parábola, quizás san Lucas las
junta, haciéndolas depender una de la otra y dándole a la historia de la mujer su propio giro de
acuerdo a su plan teológico.
2. La historia de la
mujer creció alrededor de la parábola
3. O
desde siempre han circulado las dos
partes juntas.
Tal
y como encontramos estas dos formas hoy en el evangelio, aparecen en íntima
relación una con la otra de tal forma que la parábola necesita una escena
narrativa y la historia sin la parábola no tiene dirección.
Mi
posición es que las dos han circulado juntas ya que el v. 47 que aunque es un
poco difícil su traducción, sin embargo es el que la da sentido a la unión de
las dos formas.
Por
ser un coloquio entre Jesús y el fariseo
encontramos vocabulario propio y estilo a la manera de san Lucas: once veces el verbo legw
con sus diferentes acepciones. El fariseo que es mencionado como fariseo y con
su nombre propio Simón, por lo menos 7 veces. La mujer es mencionada cinco veces así como
cinco veces también con el adjetivo que le hace acreedora del perdón: pecadora.
Termina el texto
declarando el perdón, de este modo se manifiesta el interés del tema
cristológico del perdón de los pecados.[4]
Toda
la escena se da en un lugar concreto, aparece tres veces mencionada la palabra
casa. Perdón 3 veces, amor en diferentes acepciones 3 veces, y la acción de la mujer descrita dos veces.
FUENTES QUE UTILIZÓ SAN LUCAS
El
ambiente en el que se genera este texto es el de una comunidad que esta en
relación con la sinagoga y no alcanzaban a liberarse de la instrucción recibida
ahí, el mayor amor de la mujer se relaciona con la vocación de los gentiles,
los recién convertidos veían en estos personajes por un lado a los judíos y por
otra parte a los cristianos que venían del paganismo.[5]
Textos
muy parecidos encontramos en Mt.26,6-13; Mc.14,3-9 y Jn.12,1-8, pero podemos
concluir que san Lucas no los utilizó como fuente, a este respecto, los aportes
son desde dos puntos de vista:
a) Una es la que
escuchó san Lucas : una fuente
pre-lucana, independiente. Pero con datos afines a los otros evangelios como
son que una mujer ungió a Jesús.[6]
Esta mujer entró a una banquete en
Galilea en el que Jesús fue invitado, ella ha tenido la experiencia de ser
perdonada por Jesús y lava y unge los
pies de Jesús, pero la fuente lucana remarca y aporta más datos acerca de la
expresión de amor de esta mujer.[7]
b) En
cambio, la tradición recibida por Mateo, Marcos y Juan habla de una mujer en
Betania, unge la cabeza de Jesús antes de su pasión, esta escena correspondería
en la región de Judea.
Las
dos tradiciones presentan dos incidentes separados en la vida de Jesús o quizás
se conservó diferente por cada evangelista usándolo con su propio matiz
teológico.[8]
ALGUNAS
SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS
No
podemos hablar propiamente de textos paralelos, sin embargo existe ciertas
semejanza y diferencias con los textos de los otros tres evangelios.
Tenemos
diferencias en cuanto: el lugar, tiempo, estructura y la causa de la
controversia.
|
|
Mc. Mt. Y Jn. |
Lc. |
|
Lugar |
El hecho
se da en Betania |
No
menciona ciudad |
|
|
En casa
de Simón el leproso |
En casa
de Simón el Fariseo |
|
Tiempo |
Jesús es
ungido antes de su pasión |
Jesús es
ungido durante su ministerio. |
|
Perfume |
Dicen
que es caro Despilfarro Mejor
venderlo y darlo a los pobres. |
No
menciona que sea caro ni de venderlo y darlo a los pobres. |
|
Sentido
de la unción |
Embalsamar
el cuerpo de Jesús como acción profética ante lo que vendrá: su pasión. |
La
unción acompañada con los demás gestos de la mujer es el tema del diálogo
entre Jesús y el Fariseo, será la controversia y se relaciona con el perdón
de los pecados a la mujer. |
Otras
especificaciones:
|
|
Mc. |
Mt. |
Jn. |
Lc. |
|
Clase de
perfume |
Nardos |
No
especifica, solo que es caro. |
De
nardos. Una libra |
No
especifica ni la clase, ni el costo. |
|
Unción |
unge la
cabeza de Jesús |
unge la cabeza
de Jesús |
Unge los pies. |
unge los pies |
|
Nombre |
No dan
nombre a la mujer |
No dan
nombre a la mujer |
La mujer
es María, hermana de Lázaro y Martha |
No da
nombre, pero especifica que es mujer pecadora de la ciudad. |
La
tradición de san Marcos va hacia una lectura cristológica de la unción,
vinculándola a la teología de la cruz, por eso habla de unción en la cabeza,
embalsamar el cuerpo, refiriéndose al rito fúnebre. En cambio san Lucas es
desde una perspectiva antropológica, como relato del gesto que realizó la
mujer, se refiere al amor expresado a
Jesús.[9]
Las
reacciones ante el hecho de la presencia de la mujer y la unción que hace son
diferentes y de diferentes personas Y con quien comentan la indignación también
es diferente.
|
Mc. |
Mt. |
Jn. |
Lc. |
|
“algunos” |
los
discípulos |
Judas
Iscariote |
Simón el
fariseo. |
|
lo
comentan entre sí |
Entre
ellos |
A los
demás |
Piensa
para sí mismo |
En
san Lucas se centra en pensar en un juicio acerca de Jesús: “si Jesús fuera
profeta, se daría cuenta qué clase de mujer es la que lo toca”. El problema no
se centra en la unción, como en los otros evangelios, sino en la clase de mujer
que lo toca.
ESTRUCTURA GENERAL DEL EVANGELIO
Primero veamos el
texto en todo el contexto del evangelio:
Lc.1,1-4: Prólogo
1,5-4,13: El
tiempo del Mesías: Juan Bautista y Jesús
5,1-9,50:
Ministerio de Jesús en Galilea
5,1-6,11: signos y controversias
6,12-49: enseñanza de Jesús a sus
discípulos
7,1-50 : reconocer a Jesús como profeta
8,1-56: entender y comprender la Buena
Noticia del Reino
9,1-50: revelación de la identidad de
Jesús.
9,51-19,44:
Subida de Jesús a Jerusalén
19,45-21,38:
ministerio de Jesús en Jerusalén