5. (El autor d)el libro de Job
A. Job 27,1-12
El cuarto texto que analizo en este trabajo es 27,1-12. Su ubicación en el texto masorético es una parte del último discurso de Job a los amigos (cc.26-31). Aunque hay razones serias para suponer que 27,1-12 es el discurso final de Job a sus tres huéspedes, basta aquí señalar que se trata de una unidad bien delimitada.
Es cierto que varios autores proponen que algunos de estos versos (7-10.11.12), no pertenecen al discurso de Job, sin embargo, sus argumentos se refieren a las ideas en cuanto a los vv.7-10. En efecto, el mensaje parece contradecir opiniones antes manifestadas por Job , pero propongo en el análisis que sigue, una manera de entenderlos sin que impliquen una contradicción. Para los problemas que plantean a la unidad de la perícopa los vv.7-10 (o bien vv.8-10), me remito, por consiguiente, al análisis que presento adelante.
En cuanto a los vv.11-12, el problema es gramatical, pues 27,11 parece referirse a un discurso que está por iniciar:
d"xakA) )ol yaDa$-{i( re$A) l")-dáy:B {ek:te) herO), debido a los dos verbos en imperfecto y sin embargo el v.12 se refiere a la(s) exposición(es) anterior(es): {etyézAx {ek:LuK {eTa)-}"h.
Tournay adelantó la posibilidad de que el v.12 presente el desarrollo de 27,13-23 , pero en conjunto, 27,11+27,12+27,13-23 es muy escabroso ¿cómo puede decir que va a presentar los discursos de Shadday, luego comentar que ellos ya los conocen e inmediatamente presentarlos en forma irónica? Pudiera ser que 27,11 se refiriera a 27,13-23 y sin embargo quedarían por explicar el pretérito de 27,12 , y las cosas “nuevas” que Job promete en 27,11.
Otros autores han propuesto que 27,11 e incluso 27,12 pertenecen al discurso de Sofar o de uno de los amigos . M. Pope, quien no explica claramente cómo entender el v.12, sobre todo el hecho de que ahí Sofar (o quien de los amigos hablase en esos versos), se dirigiría a los demás en segunda persona del plural, lo que nunca sucede, y calificaría sus discursos de necedades, lo cual es, cuando menos, improbable . Alonso-Sicre, también se inclinan por poner 27,11-12 en boca de uno de los amigos, pero no se explica cómo el v.11 anuncia cosas nuevas y el discurso de 27,13-23 es “ya archisabido: el destino trágico del malvado [...] y es que la doctrina de la retribución no da más de sí” , y respecto al v.12 dicen: “Este verso parece pronunciado por Job. Podría hacer compañía a 24,25” .
Por otro lado, es claro que 27,12 “presenta todas las características de una conclusión de Job” y 27,13 inicia una nueva exposición: “Esta es la suerte que al malvado Dios reserva...”.
Habel observó también el papel central de esta perícopa: “Eso sugiere que 27,1 introduce una unidad significativa en el plan del libro de Job. La naturaleza de eje de 27,1-6 como unidad de transición en la estructura total del libro es evidente por el hecho de que (a) refiere hacia atrás, al prólogo, (b) cierra los ciclos de discursos con los amigos [27,1-12], (c) introduce el testimonio formal de los capítulos 29-31, y (d) es la única afirmación pública de Job a que Yahvé hace referencia explícita [40,8] más tarde” .
a. Introducción
1 Continuó Job la fuerza de su discurso y dijo:
El verso une este discurso con los demás del libro en una trama narrativa. La fórmula es más o menos estereotipada, siempre con wayyiqtoles. Remonta a 3,1.2; 4,1, etc. y se continua en 38,1; 40,1, los discursos de Yahvé y en 40,3; 42,1, las respuestas de Job . Muchos autores que son de la idea de que hubo cambios conscientes en el tercer ciclo de discursos, consideran 27,1 como redaccional. Incluso, por ejemplo, Gordis, quien toma 27,1-12 como el discurso de Job, esgrime como única razón que “fue añadido por un editor consciente de lo desordenadamente largo del discurso atribuido a Job (capítulos 26-31)” . Pero en ese caso hubiese sido más lógico ponerlo al principio del capítulo 28. Otros autores piensan que se trata de recalcar que Sofar no respondió y entonces Job retomó su discurso. Witte ve en ello la indicación de que se trata de un monólogo y no ya un discurso a los amigos, aunque el contenido no justifica esa opinión .
b. Juramento
2 Por Dios que me niega mi derecho,
por Sadday, que me ha amargado el alma:
3 mientras mi espíritu esté en mi
y el aliento de Dios en mis narices,
4 no dirán mis labios falsedad,
ni mi lengua musitará mentiras.
El contenido específico del juramento está en estos versos, los vv.5-6, aunque continúan la vehemencia del tono, ya no son propiamente juramento .
El v.2 es la invocación o nombramiento de Dios, la parte que se apuesta, la que se pone en juego. Que le niega Dios el derecho lo había dicho en 9,28; 10,2; 13,26-27; 19,6; 23,14 y que lo hace sufrir también en 6,4; 7,12-14; 12,26-27; 16,7; 19,6; 23,2. El v.3 es una extensión temporal del contenido del juramento y el v.4 es el contenido propiamente tal, aquello a lo que condiciona el v.2. El sentido es: Que Dios no viva si yo digo mentiras; o también: como que Dios vive que yo digo verdad. El sentido del verso cuatro debe extenderse al pasado y al presente, lo cual se hace evidente por el v.6.
c. Confirmación de su justicia
5 Lejos de mí darles la razón,
hasta mi último aliento no renunciaré a mi integridad.
6 A mi justicia me aferré y no cederé,
mi corazón no me reprocha mis días.
Los vv.5-6 ya no son un juramento sino una confirmación de que seguirá defendiendo su justicia. Forman una tercera parte del capítulo . Job asegura ser íntegro (yitfMuT), usando la misma raíz con que Dios lo calificó en el prólogo 1,1.8; 2,3 y su mujer 2,9. Los vv.2-7 están centrados en Job, nótese que en cada estico hay algún sufijo de primera persona. El v.7 introduce a los enemigos, que serán el centro de los vv.8-10. Los vv.2.6 hacen inclusión con términos jurídicos: y+p$m y ytqdcb. En los vv.2-6 hay una concentración de términos antropológicos y jurídicos , lo que impide ver la raíz qdc simplemente como “tener razón”.
d. Comparación de su caso con el de los malvados
7 Que sea tratado como el malvado mi enemigo
el que se levanta contra mí como el perverso.
8 Porque ¿qué esperanza tiene el impío cuando es cortado,
cuando Dios le recoge la vida?
9 ¿Escuchará Dios su clamor
cuando caiga sobre él la angustia?
10 ¿Se deleitaba en Sadday?
¿invocaba a Dios en todo tiempo?
En el v.7 Job propone una ejemplificación en la que sus auditores toman parte. Que les sucediese como a los malvados según lo que ellos mismos auguraban para el impío. No se trata solamente de una imprecación o maldición sino de una comparación .
Los vv.8-10 son preguntas retóricas a las que la respuesta es: “no”, “nada”, “ninguna”. El impío no puede esperar nada. ¿Y si a los oyentes (los tres amigos), les sucediese el mal?, ¿esperarían ellos? ¡Claro! y la pregunta está dirigida a ellos. De hecho, los LXX tradujeron al plural (oi¸ e)xqroi¿), en 27,7. Si ellos tuvieran confianza y esperanza aún en la desgracia, eso probaría que no son malhechores. Es el caso de Job, que en la desgracia clama, apela y espera, pero los amigos le insisten en que sufre por sus pecados. Me parece que las afirmaciones de Job en 17,15; 10,1; 19,7 y 13,22, muestran precisamente que él espera y cree a pesar de que aparentemente es tratado como pecador . El v.8 introduce con yiK la argumentación anunciada por el v.7, por lo demás, la primera persona del v.6 embona perfectamente con el v.7. Tampoco se puede argüir que Job haya quedado convencido por los amigos pues después retomará sus puntos de vista: 30,20-23; 31,35-38 .
Estos versos pueden interpretarse como dichos por Job sin constituir una concesión a las ideas que ha atacado antes. Fohrer considera 7-10+13-23 un canto acerca de la suerte del malvado por el desorden en que está el texto y porque retoma ahí el autor las ideas tradicionales de los amigos . Sin embargo es difícil explicar cómo 7-10 fue insertado en 27,1-6.11-12 y además, separado de 27,13-23. Estos malabares se tornan inútiles si se puede interpretar 27,7-10 también como dicho por Job . Tampoco me parece necesario sacarlos de su contexto para añadirlos a algún discurso de los amigos. Los vv.7-10 están en forma de quiasmo.
e. Conclusión
11 Les he mostrado el proceder de Dios,
no les he ocultado los designios de Sadday.
12 Y si todos ustedes ya lo han observado
¿por qué siguen diciendo necedades?
Estos dos versos concluyen el discurso de Job y se refieren (el v.11) a la demostración que ha desarrollado en los vv.2-10, más inmediatamente en los vv.7-10. Me parece, no obstante, que cierran la discusión, por parte de Job, con sus amigos. Afirma su inocencia y que debido a ella espera en Dios y confirma que la experiencia contradice la doctrina expuesta por los amigos . Job los “instruye”, “ciertamente no se trata de la enseñanza de una técnica. La ciencia de Job es una revelación fulgurante” .
La posición de Job con respecto a las acciones de Dios no es igual que la posición de los amigos. Job no tiene ninguna explicación para la situación que atraviesa, pero no acepta la que los tres amigos le proponen. Esta posición, aunque no tenga una respuesta concreta diferente de la de los tres amigos, postula que es preciso interrogar a Dios sobre el mal que acontece, no solo en lo personal, sino en la historia.
B. Job 42,1-6
El segundo texto que quiero analizar para encontrar la posición del autor del libro de Job con respecto a la interpretación de las acciones de Dios es 42,1-6. Es la última respuesta de Job a Dios y sus últimas palabras en el libro. El desarrollo del libro dirige la atención a ese pequeño discurso pues representa justamente la reacción definitiva de Job.
Su brevedad y aparente falta de claridad han desatado las más agresivas y contradictorias interpretaciones. El análisis de esta perícopa se revela imprescindible para tratar de responder a las siguientes preguntas:
- ¿Esas palabras muestran sumisión o rebeldía en Job?
- ¿Por qué motivos se somete o se revela?
- ¿A qué se somete o qué rechaza?
De ahí que la mayoría de los estudiosos busquen ahí la solución final que propone el autor. En el análisis de esta última respuesta de Job tenemos que considerar el contenido de los discursos de Yahvé, pues a ellos responde.
Estas últimas palabras de Job son expresión de su punto de vista final sobre la interpretación de la providencia, pero no necesariamente son expresión de la opinión del autor.
a. Introducción
1 Respondió Job a Yahvé y dijo:
El v.1 es la introducción narrativa que relaciona todos los discursos del libro.
b. Job reconoce a Dios
2 Sé que todo lo puedes
y que ningún proyecto te es irrealizable.
Job reconoce en este segundo verso el poder de Dios .
c. Reconocimiento de sus limitaciones
3 ¿Quién es aquél que empaña la providencia sin saber?
Yo hablé sin conocer .
Por eso confieso, sin comprender,
maravillas que me superan y que no entiendo.
4 Escúchame que voy a hablar .
Preguntaré y tú me instruirás.
En ambos versos reconoce Job sus limitaciones. Cita 38,1 y afirma que comprende y acepta el primer discurso. A la pregunta que cita implícitamente del primer discurso de Yahvé, él mismo responde y afirma que lo hizo temerariamente, sin conocimiento suficiente. Responde paso por paso a la pregunta que él mismo cita de Dios :
¿Quién es aquél que empaña la providencia sin saber? Yo hablé sin comprender maravillas que me superan. Confieso que no entiendo.
No recurre, sin embargo, a las imágenes ni al lenguaje judicial, aunque parece claro que de lo dicho se deban colegir las consecuencias .
También el v.4 es cita implícita de las palabras de Yahvé en 38,3b y 40,7. Al ponerlas en su boca, Job responde exactamente lo que Dios quería que respondiera. No es él quien va a instruir a Dios sino Dios quien lo va a instruir a él .
Si el v.2 reconocía el poder de Dios, el 3a reconoce su sabiduría.
d. Otra causa del cambio de conducta
5 Yo te conocía Solo de oídas,
pero ahora te han visto mis ojos.
Job afirma que la visión, literalmente, o la revelación de Dios, constituyen una parte fundamental de su cambio de conducta, se añade esta razón a las dichas en los vv.2-3. El problema se soluciona últimamente más por la “visión” que por la teodicea . Esta “visión” es fundamentalmente distinta de la racionalización de los tres amigos. Job comprendió (sin poder racionalizarlo y expresarlo con palabras), que Dios está más allá del esquema de la retribución que defendían sus amigos.
e. Arrepentimiento
6 Por eso me retracto y arrepiento
en el polvo y la ceniza .
El arrepentimiento implica el cambio de actitud ante los hechos y el guardar silencio ante el misterio de Dios. Dos verbos lo expresan con diferente matiz y una frase nominal, al fin, lo simboliza de otro modo. No señala solo una capitulación ni se rinde irónicamente sino que acepta sus limitaciones y cesa de querer conocer lo que le está velado . Reconoce que está fuera de derecho, que Dios es justo . El mundo es conducido por Dios de modo juicioso y sabio . Sin duda que la afirmación “en el polvo y la ceniza”, se contrapone a 31,37: “como un príncipe...”.
Job desiste de su querella ante Dios y sin embargo sigue, miserable y enfermo, sentado entre la basura. Todas las desgracias, si no desaparecen, son relativizadas debido a esa comprensión de que Dios, en realidad, desborda las estructuraciones filosóficas y morales y continúa siendo el “Otro”, el inmanipulable, el incognoscible.
Para este panelista, que parece representar la opinión del autor del libro, el mal y el bien proceden de Dios pero no se pueden explicar completamente. Esta respuesta plantea las mismas cosas a las que han llegado tanto la teodicea filosófica como la teológica. La actitud consecuente es la de la aceptación de las limitaciones humanas. Como en 42,7 se dice que Job habló bien, debemos pensar que todo lo que dijo fue aprobado globalmente por Dios mismo, es decir, que sus invectivas, sus críticas y casi blasfemias constituyen la actitud correcta ante Dios y el misterio de su acción en la historia, pero si van acompañadas del respeto por la trascendencia de Dios y de una madura conciencia de las propias limitaciones humanas. Este planteamiento, como la actitud que se propone es diferente del cumplimiento de la ley, de la resignación absoluta, y del respeto de la trascendencia mezclado con la necesidad de conversión.
Aunque en el análisis me he mostrado favorable a una lectura del v.6, es patente que la ambigüedad es muy significativa y puede representar otro panelista: el que desespera de un Dios que se oculta en su trascendencia y en su poder y se burla del sufrimiento humano. La desesperación de Job podría quedarse en el concepto de Dios (un Dios que hace y esconde la mano), pero podría también apuntar hacia Dios mismo: un Dios así me causa desprecio. Si el rechazo es de la idea de Dios, Job manifestaría que ninguna respuesta de los panelistas le ha convencido y que seguirá buscando. Si el rechazo es de Dios mismo, tendríamos aquí la respuesta más desesperada de la Biblia y que pudiera entenderse de dos formas: Dios no existe o bien, Dios es el enemigo del hombre. Como ya apunté antes, el parecido entre las palabras Job y Ojeb (enemigo), sugieren que esta es una interpretación válida de la posición de este panelista.
Aunque según Tournay el hz, de 27,12 presenta a 27,13-23 en tanto que el mismo pronombre en el v.13 presenta la reproducción irónica de las ideas de los amigos.
Es una opinión expresada frecuentemente: Knabenbauer. Independientemente de que en 27,13-23 Job ironizara: Regnier y Tournay.
Brates, L., 645 notó claramente que el tiempo pasado del v.12 “hace muy improbable que el anterior haya que leerlo en futuro y tomar ambos como introducción de un desarrollo ulterior de Job que se habría perdido”. Dhorme, Les Chapitres, dice que en 27,12 el hz, se refiere a su antecedente y en 27,13 a su consecuente. Que 27,13-23 no pudo ser introducido por 27,11 pues la única forma en que pudieran leerse esos versículos en labios de Job, es la ironía pero que en 27,13-23 no hay la menor huella de ello.
Que 27,13-23 sea un discurso o parte de uno, pronunciado por Sofar, Bildad o Elifaz, no es asunto que ahora me proponga dilucidar. Pretendo mostrar que 27,1-12 mantiene unidad independientemente de si el discurso siguiente pertenece o no al mismo Job. Para ello es preciso recurrir a las hipótesis que postulando o no una diversidad de personaje, opinan que no se trata de una perícopa.
Alonso-Sicre 378. Gordis, The Book of Job, 289 piensa que el discurso “nuevo” anunciado en 27,11 se perdió: “Es una verdadera pena que ese pasaje, que contenía la presentación de lo que Job creía que estaba en la mente de Dios se haya perdido en la dislocación del tercer ciclo”. También para Fohrer, Das Buch, 380-381, 27,11 anuncia un discurso perdido.
Alonso-Sicre 384. El plural de los vv.11-12 es un problema aun para quienes los atribuyen a uno de los amigos, por ejemplo Rowley 171: “11. You. Es plural, y quienes retienen los versos 11-12 en Job lo subrayan [...] en el v.12 los cambios son mayores y menos fáciles de explicar.”
Idéntico a 27,1 es solo 29,1, en tanto que las anteriores introducciones a discursos eran todas iguales. No pienso que esta introducción sea adición pues corresponde perfectamente al contenido, contra la opinión de Gordis 287. wolf$:m, cuando va unida a )o#n (10 veces en el Antiguo Testamento): Nu 23,7-18; 24,3.15.20.21.23; Is 14,4 y Habel 2,6; expresa la suerte de los malos (en algunos casos la de los buenos en contraposición a la de los malos), de ahí que esté más en consonancia con 27,2-12 incluso que con 29-31, contra la opinión de Hartley 368. Tur Sinai 385, opina que esa introducción con la de 29,1, introducen un nuevo “día” en los discursos. Habel considera esta introducción muy en consonancia con la gran importancia del discurso 377-378 y que con él hace un pronunciamiento formal a toda la corte. König-Still 80 dice que es introducción de un discurso normativo. En mi punto de vista es esencial al relato el cambio de introducción; llama la atención en forma de sátira sobre la suerte de los malos.
Considerado por muchos autores como un paréntesis: Rowley, Gordis 287. Esto es debido, además de al sentido, a la adición de dwo( entre lfk y yitfm:$én, así parecen haberlo entendido los LXX: hÅ mh\n eÃti y Simm: oti mexrij ou. Witte, Philologische 150. En la página 151 nombra 21 autores que lo entienden como paréntesis.
Para Hartley 370, los vv.5-6 son también un juramento pero menos formal pues no tiene a Dios como testigo yiL hflyilfx es fórmula.
Andersen distingue seis funciones sociales de la maldición en el Antiguo Testamento. Me parece que la maldición (hipotética) que lanza aquí Job, cae bien dentro del primer grupo de Andersen, la maldición como un mecanismo de “chivo expiatorio” ya bastante racionalizado. Es decir, Job propone la maldición que le ha caído a él, para los tres amigos, así, serían rechazados por la gente como “malditos” por haber pecado, sin haberlo realmente hecho.
Algunos autores (Habel 381-382), insisten en que el enemigo aludido en el v.7 es Dios mismo. En la metáfora legal Dios es el principal adversario pero el hecho de que Job le desee su sufrimiento para demostrar que aun así esperaría en la justicia divina, muestra que no piensa en este caso en Dios sino en los amigos, los oyentes o los lectores. El yiK es comparativo, Witte, Philologische 154, Gesenius-Kautzsch 118x.
Estos últimos argumentos son los que dice Gordis 535; sin embargo considera 7-10 como cita implícita de su antigua creencia.
Sin embargo, si Job usó ese canto, lo utilizó para demostrar que él no es malvado, es decir, le cambió de objetivo a la forma, como en otros casos, cf. Lévêque 235. Los consideran dichos por Job como otro tipo de muestra de su inocencia: Mercerus; Lowth Healt; Döderlein; Hufnagel; Dathe, Eichorn; Schulz; Rosenmüller; Umbreit; Hirzel; Ewald; Olshausen; Griesebrecht; Wendepunkt; Dillmann; Regnier, Weiser; también Reventlov, que el autor habría utilizado 7-10 y 13-23 de salmos de venganza expresando su última confianza. Según Witte, Vom Leiden 15, nota 55.
Según Tournay esos versos introducirían el capítulo 28. Regnier, los consideraba introducción al discurso irónico de 13-23, pero no al capítulo 28. Consideran el cap. 28 como el discurso anunciado en 27,11-12: Cheyne, Lindblom, Fedrizzi, Westermann...: Witte, Vom Leiden 165.
Si es conclusiva, el discurso de Sofar parecería mejor colocado entre los capítulos 26 y 27, como lo sugiere Te 186. También Habel 377 piensa que concluyen los ciclos de discursos.
Peters, Dhorme y muchos más no traducen el primer estico. Gordis y Habel anteponen al v.3a: “Tú dices” para explicitar que Job cita palabras de Dios, Habel y Gordis consecuentemente, añaden “mi” a providencia. Tur Sinai traduce el primer estico pero dice que es preciso excluirlo y pone “mi” antes de “providencia” (consejo) sic. Los LXX remarcan que quien habla es Job, no así la Peshita, que es muy similar al hebreo.
Aunque sea un poco extraña la división de los versos, dividí según el Texto Masorético. Eso facilita la interpretación. La traducción de Dailey, Wondrously, entiende 3b y 3c como paralelos: “[...] pero no había entendido [...] pero no había captado” (Pero ahora ya capto). Trata de subrayar que Job en este momento adquirió una sabiduría nueva, una nueva visión que antes no tenía. Mi traducción como la de la gran mayoría, indica que Job acepta que habló de cosas que le sobrepasan pero que no tiene en ese momento, o al menos no lo dice, un conocimiento nuevo. La opinión de Dailey es difícil de sostener morfológicamente y sintácticamente pero tiene sentido lógico ¿qué es lo que Job adquiere como ciencia sino el que no puede conocer?; alegar que aquí Job afirma tener un nuevo tipo de conocimiento que consiste en no poder conocer es una paradoja pero a lo que los discursos de Dios inducían. Y que Job reconoce en 42,5.
Habel y Gordis dicen que el v.4 es una cita de las palabras del segundo discurso de Dios (38,3), anteponen: “tú dices”; Peters, Fohrer, Dhorme, no lo traducen; Hesse, Tur Sinai, lo ponen entre corchetes. Habel 34-35, subraya que Job cita directamente para señalar profundamente su cambio de actitud; es él, Job, quien tiene que ser instruido por Dios. Los LXX añaden: ku/rie (aÃkouson de/ mou) y en el segundo hemistiquio acentúan que Job habla: e)rwth/sw de/ se su\ de/ me di¿bacon, rompiendo el paralelismo con 38,3. Hartley 536, sin estar totalmente convencido de que la afirmación esté en su lugar, dice que en todo caso subraya la retractación de Job. Para Gordis 492 Job cita las palabras de Dios pero no con el sentido de querer ser ahora instruido, de ahí que en su traducción no se comprenda bien la función del verso en la respuesta de Job. Ball y Ginsberg, , suprimen 42,3a.4 por considerarlos desplazados.
“Aquí está la respuesta que ofrece Job y que Dios exigía”. Peters 488. Con ambas citas implícitas subraya el nexo entre sus palabras y los discursos de Yahvé: Muenchow, nota 47. Patrick, por el contrario, dice que 3a y 4 son adiciones en tanto que 2.3bc.5 son oraciones.
Rowley 265. Nemo dice: “Aún así, es misión nuestra no oscurecer la intención cerrando en nosotros el espacio del enigma, es decir, rehusando poner en juego nuestra alma. De este oscurecimiento de la revelación es de lo que Job se retracta: lamenta no el haber acusado a Dios, no el haberse revelado contra su maldad...” (141).
s)m es muy raro sin objeto directo. Solo cuatro veces: Job 7,16; 34,33; 36,5 y 42,6. En el resto del Antiguo Testamento solo en Sal 89,39 (aunque, según Alonso-Sicre en Job 7,16 y en Sal 89,39 el objeto directo se colige gramaticalmente). El sentido medio pasivo lo toma también en 34,33. Algunos autores relacionan el verbo con ssm (Dhorme, Terrien).
yiT:maxénºw, cambiar de conducta, Hartley 537. En nifal puede traducirse por “convertirse”, “arrepentirse”, “cambiar de conducta o de parecer”, Habel 576, Brown-Driver-Briggs 636-637; aquí está en nifal o en piel. Aunque morfológicamente puede ser también piel (consuelo, rechazo o repudio). Los LXX tradujeron: e)ta/khn, aoristo pasivo que se puede traducir como: me humillo, me detengo. Así traduce la mayoría. Como aquí no tiene objeto directo, la traducción debe ser simplemente: “desprecio” o “rechazo”
l( significa normalmente “sobre”, en español también “en” tiene en este caso el mismo significado. La división de los versos reproduce la del texto masorético. Añadir un objeto directo al verbo s)m parece indispensable a algunos autores: Pautrel, Driver-Gray. Los LXX: e)fau/lisa e)mauto\n: me retracté o me desprecié; la Sir: me callo; Tg: |snt) hmt)w. Creo más de acuerdo con el texto el reflexivo: Brates, Fedrizzi, Biblia Española, Hesse, Hartley. La Siria usa el reflexivo en el segundo verbo: mXNt)w y el activo en el primero: Qwt$).
El segundo hemistiquio no parece objeto directo ni de s)m ni de {xn (“rechazo y me siento confundido del polvo y la ceniza” o “rechazo y me arrepiento del polvo y la ceniza en que me senté”), incluso parece un enunciado nominal (“estoy en el polvo y la ceniza”). Los LXX añadieron la interpretación del texto: hÀghmai de\ e)mauto\n. h(ge¿omai (me dirijo) tal vez de b$x como en 13,24; 19,11; 33,10 y 41,19. El Tg: rp(l )wh)w (que son [los hijos], polvo). Ball traduce: y soy como polvo y ceniza. Alonso-Ojeda añaden un verbo para señalar la independencia: “echándome polvo y ceniza”.
Lo simboliza, sin relación a la situación física que tenía al iniciar los diálogos, como nota Muenchow. Para Patrick, polvo y ceniza es la actitud de queja que Job abandona, los toma como objeto directo de ambos verbos. Cualquiera de estos casos expresa correctamente el sentido del texto. Más difícil de aceptar es la propuesta de Dailey, de que el segundo hemistiquio representa la condición humana (rp) y rp( la representan, pero nunca con l(), que s)m es transitivo como ytmxn y que el segundo hemistiquio es objeto directo de ambos. Job diría algo semejante a: “desprecio (la condición humana) y rechazo (la condición humana)”. El sentido: “rechazo y me conduelo de la condición humana”, es posible.
Curtis, opina que Job capitula porque sigue revuelto contra Dios (505), como parece indicar también la primera respuesta.
Según esto, Job estaba sentado en polvo y ceniza durante todos los discursos, al final se queda en la misma situación. Williams. Duarte sostiene que el lenguaje de 42,1-6 no soporta una interpretación de arrepentimiento. En su primera respuesta, 40,4-5, Job “siente ser inútil hablar con un Dios que solo se ocupa de grandes cosas (cf. 42,2). Job conoce las grandezas de Dios, pero el problema para él no era si Dios era grande o no, sino si se ocupaba de la justicia humana aquí en la tierra...” (110). En 42,6 traduce: Por lo cual siento desprecio y repugnante repulsa ¡hacia ti, oh Dios!, y me da pena por el hombre tan frágil.
La mayoría de los autores subrayan este punto sobre todo en relación al v.5: “Toda su experiencia pasada de Dios era nada comparada con la experiencia que ha encontrado. Ya no grita a Dios para ser liberado de sus sufrimientos. Permanece en Dios incluso en su pena”. Rowley 202.
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