42,7 Yahvé se dirige a los tres amigos
42,8 Petición del sacrificio e intercesión de Job
42,9 Sacrificio y perdón
No es necesario considerar que hubo un diálogo de Job con sus amigos por las palabras de Yahvé: “puesto que no hablaron bien de mí, como mi siervo Job” (Job 42,7.8), puesto que Job habló, primero bendiciendo a Dios y luego aceptando el mal como había aceptado el bien. Así, pues, Job habló bien y los amigos no (ni siquiera hablaron), tal vez su silencio era una reprobación de la actitud de Dios con Job. El silencio de siete días y siete noches no tiene paralelo en la Biblia ; no deja de ser sorprendente que Dios hable de manera tan dura a los amigos. Los siete bueyes y los siete carneros hacen referencia, sin duda, a los siete días y las siete noches que pasaron en silencio ante Job.
Sin embargo, en Job 42,7 dice: “Después de hablar Yahvé estas palabras a Job...” y ninguna palabra aparece ni en el prólogo ni en el epílogo, de Yahvé a Job. Es preciso, pues, considerar que entre el prólogo y el epílogo, hubo, al menos, unas palabras de Yahvé a Job, o bien, que fueron añadidas por nuestro autor. El prólogo-epílogo del libro de Job, tal como están, no formaban unidad tal que nuestro autor solo partiera en dos para insertar su creación . No es mi intención elucubrar sobre el posible contenido de las partes faltantes o las transformaciones que nuestro autor hizo al texto primitivo .
Job hacía sacrificios para purificar a sus hijos, esta acción sacerdotal no pudo realizarse mientras estaba en la pobreza y en la enfermedad, y no tenía ninguna declaración de ser justo. En la primera escena, la acción de elevar sacrificios está relacionada más con sus posesiones que con su conducta moral. En el epílogo, Dios le pide que interceda por los tres amigos antes de que se le restituyan sus bienes y su salud, sin embargo, tiene la confesión de Dios de que es justo (siervo). Job nunca dejó de ser “siervo” de Dios (Job 1,8; 2,3; 42,7.8.8), pero no había sido reivindicado como tal después de su desgracia. El parecido de las palabras Job y enemigo, nos sugieren que Dios consideraba a Job su enemigo (no Job a Dios) por instigación del Satán.
Dios restablece la bendición de Job. Los amigos, en cambio, son descritos como contraste con la bendición de Job: Elifaz y los otros dos, no pueden interceder por sí mismos.
En el epílogo, Dios llega al rescate de Job reconociendo que lo bendice (Job a Dios) gratuitamente. No se explica que Dios bendijera a Job gratuitamente, es posible que Dios lo hiciera (bendecir a Job) porque Job era bueno, etc. Dios llama dos veces “siervo” a Job; con lo que muestra que se complace en ello y que así como le castigó dos veces y dos veces lo restituyó, dos veces reconoce que es su siervo, es decir, que lo bendice (Job a él), gratuitamente. Se hace hincapié en esta perícopa, en que Job vuelve a ofrecer sacrificios por otras personas, como lo hacía antes por sus hijos. Lo nuevo es que Dios mismo le pide que haga ese holocausto, con lo que Dios convalida la actitud de Job antes de la desgracia, cuando sacrificaba por sus hijos.
h. La suerte de Job: 42,10-17
42,10 Restauró Yahvé la suerte de Job cuando intercedía en favor de sus amigos, Yahvé hizo aumentar al doble las posesiones de Job. 11 Vinieron a él todos sus hermanos y hermanas y conocidos de antes y comieron con él en su casa y se lamentaron por él y lo consolaban por todo el mal que había hecho llegar Yahvé sobre él y le dieron cada uno una pieza de plata y un anillo de oro. 12 Yahvé bendijo la nueva situación de Job más que al principio, le pertenecían catorce mil ovejas, siete mil camellos, mil yuntas y mil asnos. 13 Tuvo siete hijos y tres hijas. 14 Les puso el nombre de “Paloma” a la primera, el nombre de la segunda era “Canela” y el nombre de la tercera era “Cuerno de Afeites”. 15 No se encontraban mujeres tan bellas como las hijas de Job en toda la tierra; su padre les dio herencia entre sus hermanos. 16 Vivió Job, después de esto, ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos hasta la cuarta generación. 17 Murió Job anciano y colmado de días.
Como el epílogo nada dice de la salud de Job, se ha opinado que la segunda escena en el cielo fue una adición posterior , creo, sin embargo, que el hecho de que se diga que vivió después ciento cuarenta años, alude a su curación. Tampoco hay un escarmiento para el Satán en el epílogo. Me parece que esa escena no es necesaria puesto que entre Dios y el Satán no se dice qué apostaban. Para una escena final en que el Satán fuera escarmentado, habría que cambiar las premisas de su relación con Dios según el prólogo.
Dado que todas las pertenencias de Job se duplicaron, es posible que la noticia de que Job vivió ciento cuarenta años después de la desgracia, signifique que le sobrevino teniendo setenta.
La nueva situación de Job se presenta como “bendición” (Job 42,12). Esta palabra, pudiera remitirnos a la teoría de la retribución, en efecto, Dios bendijo a Job con el doble, después de la desgracia y de que Job no maldijo; mostrando así, que Dios no puede, según su justicia, tratar mal a los buenos. Por otro lado, se puede considerar que en realidad, Dios no hace sino restaurar a Job por lo que le había quitado injustamente ya que él no servía a Dios por interés, sino incondicionalmente y esto excluiría el recurso a la teoría de la retribución. Esto me parece más acertado y coherente con el prólogo-epílogo.
Se puede decir que el prólogo-epílogo constituyen una narración sobre la bendición gratuita del hombre hacia Dios. El asunto que se discute es si Job es capaz de bendecir a Dios aunque Dios no lo bendiga a él. Bajo este problema se coloca el desarrollo de las desgracias económicas y familiares de Job.
Para el conjunto figurativo de la bendición, tenemos varios itinerarios: Job es rico, Job es siervo y finalmente, Job es doblemente rico y doblemente siervo. El conjunto de la maldición se concentra en la pérdida de las riquezas y de la familia de Job y luego, en la pérdida de la salud.
Tal como en la perícopa inicial, nada contrasta el estado de bendición con el que se describe la situación final de Job.
La última perícopa se agrupa en el polo positivo, nada se coloca en el otro lado de la balanza. La felicidad de Job “al doble” es debida también a Dios, quien lo bendice ahora... pero no tan desinteresadamente como lo hace Job.
Job es tan consciente de que el mal procede de Dios, que sabe que nada puede hacer por recuperar lo perdido, el sujeto agente principal es Dios, aunque haya sido influido por Satán. El mal provocado por la naturaleza (fuego de Dios... fuerte viento...), por la caducidad humana (la enfermedad) y el abuso de la libertad por parte de otros (los sabeos y los caldeos), tiene su origen en Dios, Dios mismo es el responsable. De igual manera, el bien también procede de Dios (Yahvé dio).
En realidad, el prólogo-epílogo del libro de Job, más que representar una posición sobre la teodicea, es un breve tratado de espiritualidad en el que se describe la actitud que debe tener el hombre ante al mal: se debe asumir sin cuestionar. La actitud perfecta es la resignación absoluta (como Abraham en Gn 22). En esta concepción se acentúa la trascendencia de Dios. No se explica nunca por qué Job no cuestiona a Dios ni se queja, el Targum de Job supuso que Job ya sabía que se trataba de una prueba, en 42,5 se habla de una “contemplación” de Dios, que pudiera ser el punto de partida y el punto de llegada del libro. Pudiera ser también que Job fuera escéptico, como Qohélet, es decir, que pensar que no vale la pena preguntar a Dios pues Dios no responderá nunca y más vale recibir los placeres con alegría y las penas con fortaleza. Si esta fuera la razón de la actitud de Job en el prólogo-epílogo, estaría en consonancia con la segunda manera de entender 42,6 (Job repudia la idea que tenía de un Dios cercano, capaz de escuchar y de responder a los hombres). Sin embargo, no hay indicios en el texto que nos permitan suponer ninguna causa de la resignación de Job; solo queda excluida la primera, que asegura que Job ya sabía que se trataba de una prueba.
2. (El autor de) los discursos de los tres amigos
Para profundizar en el sentido de la opinión de los tres amigos escogí un discurso de Sofar, que es representativo de la manera de ver las cosas de los tres.
El texto analizado es el capítulo 11, correspondiente al primer discurso de Sofar. Afirma la teoría de la retribución, lugar común en prácticamente todos los discursos de los amigos. Pero subraya también la inaccesibilidad de Dios usando motivos hímnicos. Ese tema no es muy socorrido por los amigos pero lo argumentan (Elifaz: 22,2-3; Bildad: 26,13-14, si esos versos pertenecen a él). Contiene también una serie de recomendaciones a Job con la perspectiva de una restauración futura, al igual que los primeros discursos de Elifaz y de Bildad y en consonancia con el tercero de Elifaz (cap. 22). Siendo el tercer discurso de Elifaz y el primero de Sofar los más importantes en cuanto a su contenido teológico para el tema que nos ocupa, los vv.5 y 6 de capítulo 11 inclinan la balanza. Se trata de un deseo manifiesto de Sofar de que Dios mismo instruya a Job. Un deseo profético que compartía el mismo Job.
a. Introducción narrativa: 11,1
1 Tomó la palabra Sofar de Naamat y dijo:
b. Introducción del discurso: 11,2-3
2 Pero ¿a la verborrea no se responderá?
¿el hablador quedará justificado?
3 ¿Tu palabrería hará callar a los hombres?
¿te vas a burlar sin que haya quien te avergüence?
En estos dos versos la traducción al español suena un poco artificial, pero quise conservar el orden de los elementos para que se aprecie el paralelismo sinonímico y la correspondencia entre ambos. Forman la introducción del propio Sofar a su discurso, son, por tanto, preguntas retóricas.
En el v.2, “quedar justificado” tiene un tono judicial pero matizado, se trata de “tener razón”, como sucede en otros diálogos, especialmente en Job: 6,29; 13,18; 27,5; 33,12.32
c. Cita de las palabras de Job: 11,4
4 Dijiste: limpia es mi doctrina,
puro soy ante tus ojos.
Este verso forma una tercera parte del capítulo, presenta el argumento a rebatir en los vv.5-20. No se refiere a una aseveración directa de Job sino al sentido de sus palabras más y más evidente en cada discurso.
d. La Inaccesibilidad de Dios: 11,5-11
5 ¡Oh! quiera Dios hablarte,
abrir hacia ti sus labios,
6 mostrarte lo oculto de la sabiduría,
porque tiene dos caras el discernimiento.
Sabrás entonces que Dios olvida parte de tu iniquidad.
7 ¿Lo desconocido de Dios descubrirás
o al confín de Sadday vas a llegar?
8 Más alto que los cielos ¡qué harás!
más profundo que el Sheol ¡tú qué sabes!
9 Más ancha que la tierra su medida,
más larga que el mar.
10 Si pasa, encierra y cita a juicio
¿quién lo hace retractarse?
11 El conoce a los hombres vanos,
ve la iniquidad y la observa.
Los vv.6-11 se refieren a la inaccesibilidad de Dios en respuesta a la afirmación de Job que citó en el v.4. Job pretendió tener una doctrina y una conducta puras ante Yahvé y Sofar argumenta que Dios está demasiado lejano. La aliteración de !enïwA("m, del v.6 con !yeny"(:b, en el v.4, es contrastante y me parece que no casual.
El v.5 propone una condicional irreal cuya consecuencia se seguiría en el v.6 en donde refuta directamente la pretendida afirmación de Job en el v.4.
Dios, no obstante, no abrirá sus labios a Job y este tiene que aprender sabiduría de sus amigos. Los vv.7-9 tienen la finalidad de mostrar a Job la desproporción entre Dios y él. Responde también a la condicional que él mismo había puesto en los vv.5-6. No, Dios es demasiado grande para poder ser comprendido o escuchado por un hombre. El v.7 postula la temeridad de Job fríamente con dos preguntas paralelas. En los vv.8-9 recurre a las cuatro direcciones representadas en lo alto, el cielo; lo profundo, el Sheol; lo ancho, la tierra y lo largo, el mar. En el v.8 dos preguntas finalizan los hemistiquios, la primera se refiere al poder la segunda al saber .
El v.10 vuelve a la conducta de Dios con los hombres. La inaccesibilidad, el lf(:piT-ham y (fd"T-ham del v.8 aun resuenan en la mente y se aplican ahora al hacer de Dios con respecto directamente al hombre .
El v.11 cierra esta parte del capítulo volviendo al v.6b y v.4. Sofar acusa a Job de malhechor y con ello explica lo que Dios, debido a su lejanía, no accederá a explicar con sus propios labios.
e. Exhortación a la conversión: 11,12-20
12 Un hombre tonto adquiere seso
así como un borrico nace de un asno salvaje.
13 Si abres tu corazón
y tiendes hacia él tus palmas.
14 Si la iniquidad de tu mano alejas
y no dejas habitar en tu tienda la maldad,
15 entonces alzarás la frente irreprochable,
estarás firme y no temerás.
16 Tu fatiga olvidarás,
como a las aguas que se fueron recordarás.
17 Más que el mediodía se levantará tu existencia,
tus tinieblas serán como una mañana.
18 Te sentirás seguro pues hay esperanza,
prepararás tu nido y confiado te acostarás.
19 Te echarás y no habrá quien te inquiete
y buscarán muchos tu favor.
20 Pero los ojos de los pecadores se cegarán,
su refugio les fallará
y su esperanza será expirar.
Los vv.12-20 son una exhortación a la conversión en tres partes:
12 Proverbio
13-19 Condicionales (13-14 prótasis; 15-19 apódosis).
20 La suerte del malvado (Proverbio)
El proverbio del v.12 presenta una condicional real: que el hombre adquiera sabiduría. Por esa razón me parece que es conveniente tomarlo como introducción al desarrollo siguiente, que propone claramente la conversión. Si este verso se leyese como condicional imposible (que un asno nazca de un hombre) no tendría relación con el apartado siguiente. Podría considerarse conclusión del desarrollo anterior, resaltando la imposibilidad tanto de adquirir sabiduría como de acceder a Dios . Mas esa idea me parece descartarse por el primer hemistiquio, que muestra la posibilidad de adquirir sensatez. En cambio, si el segundo hemistiquio se toma en el mismo sentido que el primero, entonces introduce perfectamente los vv.13-20 y haría inclusión con el último proverbio, como opina también Clines .
Los vv.13-14 forman la prótasis de los vv.15-19, ambos inician con {i) y se dirigen directamente a Job, de ahí la asonancia ! (cuatro veces). El v.13 es un paralelismo sinonímico en tanto que el 14 forma quiasmo con tres elementos: A:B:C::C:B:A y expresa la misma idea que el 13 pero en forma negativa.
En la apódosis, vv.15-19, hay una inclusión con !yenfp. En el v.16 los verbos xk$ y rkz parecen contradictorios, el mismo fenómeno que en el v.10. El v.19 parece climático en el discurso pues se refiere al honor de Job .
Para Sofar, como para los tres amigos, el mal procede de Dios, así como el bien, sin embargo, proceden también del hombre, es decir, el hombre provoca el bien o el mal con su conducta, si hace el bien, recibe bienes, si hace el mal, recibe males. En ese sentido, el bien y el mal son causados por el hombre mismo. La teoría de la retribución defendida por los amigos sostiene que Dios premia y castiga según las obras de los hombres, no solo que el bienestar y el sufrimiento son causados por las propias obras como efecto natural de ellas. Los tres sostienen, además, que Dios es demasiado trascendente y que el hombre no puede entender las razones de su actuar. La actitud que se debe tomar ante las acciones de Dios es, en primer lugar, la de conversión, pues si uno mismo el causante del propio sufrimiento, uno mismo debe dejar de hacer el mal y pedir perdón a Dios. Esta actitud de conversión se complementa con una sumisión debida a la trascendencia de Dios, el ser humano no puede comprender las causas de las acciones de Dios. Es importante remarcar que se trata de una actitud híbrida, que oscila entre la conversión y la sumisión.
3. (El autor d)el elogio de la sabiduría
A. El texto, la traducción y la estructura
a. Los metales tienen yacimientos: 28,1-2
Aunque la palabra en hebreo sea {woqfm, la traducción en muchos casos es “yacimiento”. Estos dos primeros versículos hacen referencia a la plata, el oro, el hierro y el cobre. El yiK que precede al poema es una acentuación de la afirmación . El w con que inician los vv.12 y 20 se contrapone al yiK del v.1. La función de estas piezas es entonces: “Es cierto que... pero...pero...”. Esto se nota además por la repetición de {woqfm en los tres versos.
1 Hay sí, para la plata un venero
y un lugar donde purifican el oro.
2 El hierro, del polvo es tomado
y una piedra fundida se hace cobre.
Rowley señala que este himno se entiende mejor si se coloca el refrán de 28,12.20, antes del v.1.
La plata era importada de Tarsis: Jer 10,9; Ez 27,12, aunque muchos piensan que Tarsis no se refiere a lugar alguno, sino a las naves que eran de gran calado y transportaban metales.
Solamente Dt 8,9 hace alusión a la extracción de metales en Palestina (según Szczygiel, el fierro y el cobre se extraían también del Líbano). “El hierro del polvo es tomado”, al parecer, se hace aquí una distinción entre el hierro que se extraía de las minas y el hierro que se extraía de los meteoritos, que estaban a flor de piel; es posible que ese hierro superficial haya sido utilizado primero. Los filisteos no podían tener un monopolio, sino que sabían utilizarlo. Las minas de cobre estaban en Ezion Guéber, en Chipre, Egipto y el Sinaí.
Entre los versos uno y dos existe cierto paralelismo.
b. El trabajo del hombre en busca de los metales: 28,3-4
Los dos siguientes versículos describen el trabajo del hombre en búsqueda de los metales.
3 Se pone fin a la oscuridad,
se explora hasta los últimos rincones,
la piedra oscura y lóbrega.
4 Horada galería lejos de habitante;
olvidados de los pies
oscilan, se balancean, lejos de los humanos.
Los vv.3-4 tienen ciertas ideas en común con Job 11,7-8, el primer discurso de Sofar: el hombre, aunque horade galerías y se hunda en la tierra, no puede alcanzar la profundidad de Dios, pues es más honda que el sheol.
Hartley dice que había tres tipos de minas en la antigüedad: las superficiales, basadas en canales; las horizontales y las verticales, que descendían hasta unos 50 metros y luego se extendían horizontalmente. Los trabajadores de las minas eran casi siempre esclavos.
c. La tierra bajo la superficie: 28,5-8
Esta sección describe de forma positiva y negativa, la tierra bajo la superficie, de donde el hombre extrae los metales. Los vv.5-6 lo hacen de forma positiva y los vv.7-8 de forma negativa, cada hemistiquio tiene su correspondiente negación.
5 Tierra de donde sale el pan,
se trastorna, abajo, como fuego.
6 Sus piedras son lugar de lapislázuli
y de pepitas de oro.
7 Sendero que no conoce el ave de rapiña
ni columbra el ojo del halcón.
8 No lo caminaron las fieras arrogantes,
ni lo pisó el león.
Pope aclara que el “como fuego” se debe a que se pensaba que el fuego había impregnado el metal en la roca. Hartley opina que se debe a que ponían fogatas en las minas para quitar la humedad y para calentar las rocas que luego eran estalladas con agua. Brates, por otra lado, piensa que en el v.5 se hace una comparación entre el trabajo del minero y la revolución que provocan bajo el suelo los volcanes.
El zafiro era utilizado fundamentalmente en el culto (Ex 28,18: en el pectoral sacerdotal); en teofanías: Ex 24,10; Ez 1,26; 10,1. También se usa en comparaciones exquisitas: Cant 5,14; Lam 4,7. Las “pepitas de oro” mencionadas en el v.6 deben ser las que contiene el lapislázuli.
La mención del halcón y del león, se debe que ambos son los reyes de los animales y a que ambos tienen una visión excelente. El ave de rapiña: +éyf( (Gn 15,11; Is 18,6; 46,11), no era un animal impuro, de hecho, no está mencionado entre ellos en Lv 11,13-19 ni en Dt 14,12-18.
d. Descripción del trabajo del hombre: 28,9-11
De la descripción de la tierra que está bajo la superficie, el autor pasa a la descripción del trabajo del hombre, en paralelismo con los vv.3-4. Los vv.10-11 son paralelos sinónimos.
9 Echa la mano al pedernal,
descuaja las montañas de raíz.
10 Abre canales en las rocas,
mira su ojo todo lo valioso.
11 Ataja las fuentes de los ríos
y lo oculto saca a luz.
e. Pero la sabiduría: 28,12
El verso doce es una adversativa con respecto a los once versículos anteriores, no precisamente contra el o los versículos inmediatos anteriores. La sabiduría no está en los lugares en los que el hombre busca oro, plata y demás metales y piedras preciosas.
12 Mas la sabiduría ¿dónde se encuentra ?
¿dónde está el lugar de la inteligencia?
hfm:kfxah:w y hfnyiB, son paralelos con frecuencia (Prov 1,2; 4,5.7; 9,10; 16,16), aquí deben ser tomados como sinónimos. Se trata de la sabiduría a que el hombre podía tener acceso, no de la sabiduría propia de Dios; las fronteras entrambas son muy sutiles, pues se discute precisamente si el hombre puede o no alcanzar este conocimiento que Dios tiene.
Ba 3,16-38 es un texto muy semejante al nuestro, en 3,16-18 se pregunta en dónde están los príncipes de la tierra, quienes dominan a las bestias de la tierra, que atesoran plata y oro, pero que son incapaces de encontrar la sabiduría.
f. Ni su valor ni su lugar es conocido: 28,13-14
Los dos siguientes versículos se refieren a que nadie sabe, en resumen, dónde está la sabiduría y cuál es su valor.
13 No conoce el hombre su valor,
y no se encuentra en la tierra de los vivos.
14 Dice el abismo: “No está en mí”
y el mar: “No está conmigo”.
Aunque el hombre se esfuerce, no alcanzará la sabiduría en la tierra.
g. Frases negativas acerca del valor de la sabiduría: 28,15-19
Los vv.15 y 19 tienen dos adverbios de negación, los vv.16, 17 y 18 tienen uno. El v.19 retoma dos palabras del v.16 ( {etek:B y heLus:t) y una del v.17 (hæNek:ra(áy-)ol).
15 No se da oro fino por ella,
ni se pesa en plata su precio.
16 No se paga con el oro de Ofir,
la cornalina preciosa o el lapislázuli
17 No la pagan el oro ni el vidrio
ni se cambia por vaso de oro puro.
18 Ni mencionar corales y cristal,
mejor es pescar sabiduría que corales rojos.
19 No la paga el topacio de Kus,
con oro puro no se compra.
Ba 3,22-23, después de afirmar que los príncipes que dominaron aves y que almacenaron oro y plata, no encontraron la sabiduría, afirma, con frases negativas, que no está en ningún lado, ni en Canaán, ni la tienen los mercaderes de Madián, ni los hijos de Agur.
h. Pero la sabiduría: 28,20
Con otra adversativa plantea una pregunta. El hecho de que sea una adversativa nos remite a lo anterior en general la sabiduría no viene de ninguno de los lugares en que el hombre busca piedras preciosas y metales, pero además, no viene de ningún lugar como para que se pudiera dar un precio justo para comprarla. Sin embargo, el cambio con la formulación del v.12, ¿en dónde se encuentra? v.20 y ¿de dónde viene?, dirige la atención del v.20 a lo que sigue, pues los vv.21-22 responden que no se sabe cuál es su camino y que solo Dios la conoce, vv.23-27.
20 Mas la sabiduría ¿de dónde viene?
¿dónde está el lugar de la inteligencia?
i. No se sabe en dónde está: 28,21-22
A la pregunta del v.20: ¿de dónde viene?, los vv.21-22 responden que nadie sabe, ni los vivientes ni el Abadón ni la Muerte.
21Se oculta a los ojos de todo viviente,
de las aves del cielo se esconde.
22 Perdición y Muerte dicen:
de oídas conocemos su fama.
Que la sabiduría se oculta, recuerda el discurso de Elihú (35,10-11), en el que argumenta a Job que nadie busca a Dios, que es quien nos da la sabiduría. Nadie sabe, en concreto, en dónde está la sabiduría; unas negaciones semejantes tiene Ba 3,22-23.
Sofar había ya dicho que los designios de Dios son más profundos que el Sheol (11,8).
“De oídas”, recuerda la confesión final de Job en 42,5.
j. Solo Dios la conoce: 28,23-27
Esta sección afirma que la sabiduría, que no puede ser descubierta por ser alguno, que no está en ningún lado y que nada puede comprarla, es conocida por Dios. Estos versos preparan la afirmación del v.28.
23 Solo Dios sabe su camino,
solo él conoce su lugar .
24 Porque él observa hasta los confines del orbe
y ve cuanto hay bajo el cielo.
25 Cuando señaló peso al viento
y delimitó las aguas con un metro.
26 Cuando a la lluvia impuso mandato
y ruta al zigzag del relámpago.
27 Entonces la miró y la calculó,
la asentó y la escudriñó;
Se ha afirmado que la sabiduría no está en la tierra (28,13b.21-22). Sin embargo, Dios la ve. Para algunos autores, eso es un signo inequívoco de que el v.23 es una adición, por ejemplo, Fedrizzi. Tur Sinai piensa que, como en Ba 3,37, Dios mira la tierra buscando en dónde poner la sabiduría. Una idea muy semejante está en el capítulo 24 del Eclesiástico.
Esto es claro, para Kutsch: 2,11-13 y 42,7-9 fueron añadidos por el autor de la parte en verso, o tal vez formaban parte de un diálogo que fue sustituido por los actuales (la parte poética: 3,1-42,6); por ello 42,7-9 no quedó del todo coherente con la actual parte en verso. Esta teoría, como otras muchas, no deja de ser plausible, pero imposible de comprobar.
Delitzsch, 39, comenta al v.9: “Dios es inaccesible para el pensamiento humano (cf. 37,23), es infinito.”
Como ya lo había notado Driver-Gray 109. Weber 130 y Delitzsch 39-40 lo colocan como introducción de la nueva sección.
Terrien 107-108 me parece un poco incoherente pues dice que el v.12 muestra una imposibilidad, pero “a pesar de la violencia de su ataque (cf.. v.6), Sofar no piensa aun que Job sea un réprobo. Lo invita pues a afirmar su corazón [...]”. Igual Clines, sin embargo, concluiría bien la primera parte con la condicional irreal y luego diría “pero” tú Job, no eres tan tonto...
Muenchow propone, siguiendo a Clines, que la defensa del honor de Job y de Yahvé, es parte central en el argumento del libro. En sus discursos Dios defiende su honor y Job se avergüenza de haber pretendido mantener el suyo ante él.
Szczygiel dijo que el capítulo 28 seguía a 42,1-6, al arrepentimiento de Job. La idea no está descabellada pero si se acepta que es una forma más de interpretar la providencia y que su objetivo es tomar constancia de su existencia, es indiferente que esté aquí o allá.
Prefiero entender este estico unido con el siguiente, “olvidados de los pies” no se refiere, por tanto, a las galerías, sino a que se balanceaban y oscilaban sin usar los pies (pues estaban colgados). La Biblia de Jerusalén, por el contrario, tradujo: “Extranjeros abren galerías de todo pie olvidadas”, refieren “de todo pie olvidadas” a las galerías también otros muchos; la mayoría prefiere iniciar con “olvidados” otro enunciado. “Olvidados” es un participio activo nifal, en plural, lo que hace difícil que se refiera a “galería”. El griego traduce “los que olvidan el camino justo”.