Raúl Duarte Castillo
1.- Introducción
La pascua es una fiesta que ha tenido una importancia decisiva para las dos religiones que tienen gran parte de la revelación en común: el judaísmo y el cristianismo. Como todo rito y fiesta antigua, sus raíces se hunden en lo desconocido, lo cual es normal. Cuando empieza a existir la actividad humana, y la fiesta es un producto humano, la sencillez o simplicidad son sus inseparables compañeras. Lo producido por el hombre apenas si se nota. Cuando pasa mucho tiempo, no deja muchos rasgos de su existencia. Cuando algo llega a ser importante deja una huella mayor. De lo pasado quedan sólo pequeñas raíces o retazos. Esto le pasó a esta fiesta bíblica de la pascua.
Hay por lo tanto una serie de problemas que la investigación no ha resuelto sobre el origen y función de la pascua1. La diacronía continúa exigiendo su derecho de ir a las fuentes, a diferenciarlas, dándoles su ambiente, para poder ayudar a que la sincronía tenga frutos mejores. Es el camino que voy a utilizar, teniendo en cuenta el adagio latino Distingue tempora et aequabis iura.
La narración sobre la pascua se encuentra en la tercera parte del libro del Exodo: Ex 11, 1-13,17.
Esta parte está compuesta de varias piezas que hay que separar, para poderlas ver mejor y así nos puedan ayudar a explicar lo que hubo al principio y la evolución de la fiesta hasta tomar su forma actual. Es como un pastel que tiene varios pisos, vamos a ir de uno por uno.
Los relatos de la pascua, de la muerte de los primogénitos y de la salida de Egipto, fueron reinterpretados en Ex 11,2-13,16. La muerte de los primogénitos es presentada como la última plaga de Egipto y la victoria final de YHWH sobre el Faraón. Después, el ritual de la pascua es completado por el de los Azimos y por la ley del rescate de los primogénitos.
2.- Crítica literaria
2.1.- Anuncio de la muerte de los primogénitos: 11,1-10.
Se trata de una pieza literaria corta, que tiene varios niveles. Los vv. 1-2 introducen un discurso de YHWH a Moisés. Se le anuncia la intención divina de matar a los primogénitos de Egipto. Esta noticia es insertada en las plagas, convirtiendo así esta matanza en la última plaga, en la cima de éstas. Se habla del despojo de los egipcios. Este oro serviría para el templo, pero, en realidad, servirá para el becerro de oro. Se trata de una adición de la escuela deuteronomista, en que se presenta la muerte de los primogénitos como la última plaga: 11,1-6. A esta capa corresponde también 12,31-32.35-36.
También se tiene una intervención del Sacerdotal (S2),
que trata de desarrollar las prescripciones rituales. Añade 11,1b.4a.7-10.
Pone el discurso en boca de Moisés. Anuncia un flagelo en 1b, que
aparece entonces como la continuación de los diez prodigios (v.10).
Insiste con la fórmula de reconocimiento, en la protección
de Israel: "para que sepas que YHWH distingue Israel de Egipto" v.7.
2.2.- Prescripciones sobre la pascua: 12,1-14
Se ofrece el ritual de la fiesta de la pascua en tercera persona: vv.3b-4a.6b-8 y 11b?.
El resto del ritual está en segunda persona plural. Se trata de un pequeño comentario que ofrece nuevas precisiones. Este ritual no se pone en relación con los sucesos del Exodo. La fiesta guarda su carácter familiar. Se puede considerar que el ritual es muy antiguo.
Los versos 1-3a y 11a b? (segunda persona plural) son textos narrativos que unen a la fiesta con el éxodo. Son de la escuela sacerdotal (P2).
2.3.- Prescripciones sobre los Azimos: 12,15-20
Prosigue el discurso sacerdotal(vosotros: segunda persona plural). Insiste en la importancia del calendario y la ordenanza perpetua (vv. 17 y 14). Se designa a la comunidad como Miqra qodesh (v.16), término con el que se designa la comunidad judía después del exilio.
2.4.- Nuevas prescripciones sobre la pascua: 12,21-28
Es casi aceptado por todos, que en los versos 12,21-23. 27b, está la noticia más antigua sobre la pascua. No lo creó el yahvista, sino que lo tomó de una fuente antigua2. El v. 24 sería del Sacerdotal (P2). Viene en los vv. 25-27a un comentario catequético, explicando el origen del rito de la pascua. Catequesis semejantes se encuentra en Ex 14,14-15 (Dt P: Dt 6,20-25; Jos 4,6-7; 4,21-24). Se da una explicación etimológica de Pesah, en el sentido de Ex 2,10b? y 2,22b (Dtr.). El v. 28 hace una inclusi?n con la introducción del discurso divino en 12,1 (P1). Con esto se obtiene una separación entre las instrucciones divinas y la acción de la liberación (vv.29s.)
2.5.- Muerte de los primogénitos y reacción de los egipcios: 12,29-34
Los vv. 29-30 y 33 son distintivos del autor yahvista. Es propio de este autor la tendencia a mostrar que el menor, al final, lleva la delantera sobre el mayor: Abel-Caín; Jacob-Esaú; José-Hermanos, Efraín-Manasés.
El v. 33 insiste en la suerte común de todos los egipcios ante Israel, ya que todos ellos expulsan a los hebreos. Es un motivo apologético para justificar, después, la muerte de todos los primogénitos.
Los versos 31-32 dan otro sentido: la salida de Egipto se debe a la petición de los hebreos, a la que accede favorablemente el Faraón. Prolongan estos versos el tenor de las audiencias entre Faraón y Moisés. Son Dtr. El v. 32 responde a los diálogos de la plaga octava (Dtr.).
El v. 34: el pueblo se lleva la masa sin fermentar en su apresuramiento. No espera a que fermente. Esta nota prepara al v. 39, que prepara la ley de los Azimos (13,1-10=Dtr.). Se llevan la masa sin levadura y cocen la masa, por la rapidez, al ser expulsados. Este tema de la expulsión es propio del Dtr.
2.6.- Despojo de los egipcios: 12,35-36
Estos versos separan lo de la masa sin levadura. Son más recientes, evocan el despojo de los egipcios. Son Dtr.N; Cf. Ex 3,221-22; 11,2-3.
2.7.- Partida de los israelitas: 12,37-41
Ya vimos que el v. 39 es Dtr. Los restantes, son sacerdotales. El v.
40 habla de la cifra de 430 años de estancia en Egipto, cifra que
corresponde al sistema cronológico del Sacerdotal. Lo restante proviene
de la capa posterior sacerdotal (P 2). Los vv. 41-1, un comentario del
v. 40. Las 600,000 personas (v.37) son una muestra de la fecundidad de
los israelitas, que eran 70 personas (Ex 1,5=P2) al principio.
2.8.- Nuevas disposiciones sobre la pascua: 12,42-51
El autor que introdujo estas disposiciones está preocupado por la pureza legal. Por esto supone que la circuncisión da la membresía a la comunidad santa. Sólo ésta tiene acceso a la fiesta de pascua.
2.9.- Reglamentación sobre Azimos y la ofrenda de los primogénitos: 13,1-16
Los vv. 1-2 son sacerdotales. Los restantes versos son deuteronomistas. Lo característico: la llamada a la memoria (v.3); la lista de los pueblos (v.5); la expresión: tierra que mana leche y miel (v.5). La perícopa habla de prescripciones sobre la consagración de los primogénitos (de animales y hombres) y sobre la fiesta de los Azimos, relacionados con la salida de Egipto (Ex 10: plaga y partida precipitada). Según el Dtr. este enfrentamiento entre Faraón y Moisés es por causa de la salida, que ahora es concedida. Estos versos finales forman la cima de los relatos anteriores de las plagas, propias del Dtr.
Habiendo visto las distintas partes que como distintos planos de pastel se fueron agregando a veces suavemente, otras veces con brusquedad, vamos a recorrer el camino de lo antiguo a lo nuevo en nuestra explicación.
3- Significado de la pascua en su evolución
La etimología de la pascua ha sido controvertida. Hasta el día de hoy no hay unidad sobre esto. Se ofrecen varias posibilidades. Según Coroyer, vendría de una palabra egipcia que significaría "golpe" y designaría la décima plaga3. La mayoría la conectan con el verbo, que significaría "cojear", de aquí: "saltar, pasar de lado". Otros, como Otto4, la hacen derivar de una palabra acádica que significaría "rebotar". De esta forma el enemigo rebotaría en los dinteles o jambas, mojados con sangre. Para Keel5 significaría "saltar, salvar, respetar".
El relato más antiguo de la pascua se encontraría en Ex 12,21-23. Formaría parte de un relato primitivo, sencillo, puesto por escrito en la época davídica. Langlamet habla de un documento (S1)6, que hablaría de la revuelta de Absalón. Después habla de que este relato habría sido completado por el mismo autor ya viejo (S2). Pienso que tiene razón Langlamet. Yo simplemente añadiría que este documento o narración vieja tendría un principio que abarcaría narraciones cortas sobre los Patriarcas, a la que se añadiría lo de la salida de Egipto. Este pequeño relato hablaría de la salida de Egipto. Constaría de relatos sobre la opresión de Israel en Egipto (Ex 1,8.11), la celebración de la pascua, la muerte de los primogénitos y la expulsión del pueblo (12,21-33*); el milagro del mar de los juncos (14,5-30*) y el canto de María (15,20-21).
Este relato de los orígenes, junto con el de los Patriarcas, no tiene directamente una relación con la historia de la revuelta de Absalón; pero indirectamente sirve para apoyar la misma causa, mostrando la estabilidad "eterna" del orden cósmico y político querido por YHWH, único señor de la historia.
Originariamente esta fiesta de la pascua no tendría relación con la salida de Egipto. Es decir, se trata de una fiesta o ceremonia anterior a la salida de Egipto. Se parece claramente a los ritos familiares celebrados por los Patriarcas (Gén 15,9-17; 21,32-33; 26,25...) .
Antes se hablaba de una fiesta nómada o seminómada. Esto porque esta opinión dependía de la concepción que se tenía sobre el origen de Israel. Dado que se pensaba que Israel provendría de un grupo de seminómadas que vendrían del desierto a la tierra cultivable, entonces la fiesta de pascua se explicó bajo esta perspectiva. Ahora que ciertos datos apuntan a un origen interno palestino del grueso de lo que va a ser Israel7, la opinión sobre esta fiesta cambiará algo.
La creencia de un origen egipcio de Israel, omnipresente en todas las tradiciones bíblicas, al menos, en su núcleo debe ser verdadero. Hay un grupo que tuvo la experiencia de una esclavitud, sea en lo que hoy es Egipto o en lo que entonces era Egipto y que abarca grandes regiones de lo que actualmente es Israel y Palestina. Este grupo pequeño que formará el núcleo de lo que después será Israel o el reino de Israel y después el reino de Samaria y de Judá, tenía entre sus recuerdos o costumbres la celebración de este rito de pascua.
¿De qué elementos consta esta fiesta? Según lo que aparece en sus recuerdos más antiguos, se tienen como elementos: un bastón, tiendas, carne asada y hierbas. No cabe duda que se parece a la "fiesta del cordero" (Aid el-Kébir), que todavía existe entre los musulmanes. Por esto y por la observación de ciertas fiestas entre los beduinos seminómadas, el P. De Vaux, escribió en sus Instituciones: "La pascua aparece como un rito de pastores. Es un sacrificio de nómadas o seminómadas, la que de todo el ritual israelita se acerca más a los sacrificios de los antiguos árabes: ninguna intervención del sacerdote, ninguna relación con el altar, importancia del rito de sangre. Hay en primavera el sacrificio de un animal joven para obtener la fecundidad y la prosperidad del rebaño. La sangre puesta en los largeros de la puerta, primitivamente en los postes de la tienda, debe alejar los poderes maléficos"8.
Mucho de lo que apunta De Vaux, se acomoda a la nueva situación sobre el origen de Israel. El pueblo guardó este rito de pascua como lo que fue al principio, un rito familiar. Tenía lugar dentro de la familia. De hecho, como apunta De Vaux, los elementos a los que se alude, no tienen que ver nada con un sacerdocio o un templo establecido. Cualquier familia, en cualquier lugar y en cualquier tiempo lo podía ejecutar. En tiempo de los patriarcas se pudo ejecutar y conservar este rito. De hecho, por lo que se dice en la renovación del rito a escala nacional (2 Re 23,22), este rito no se había celebrado públicamente desde el tiempo de los Jueces. Se entiende que quedó, durante la época de los Reyes, como algo celebrado dentro de la familia. Por eso no se alude a esto en el libro de Samuel o de los Reyes. No se habla casi en los libros de los Profetas.
Lo propio de este rito, dice De Vaux, es celebrar la fecundidad. Algo que está inherente a lo de la sangre. La fecundidad es uno de los valores más importantes para el hombre antiguo. Prueba, la cantidad de estatuas femeninas paleolíticas a veces sin rostro, con prominentes pechos y genitales, lo que muestra que son símbolos de la fecundidad humana. En Israel se han descubierto muchas estatuitas de este género.
La fecundidad proviene de nuestra misma naturaleza humana. Manifiesta uno de los dos instintos que tenemos: el de conservación de la especie o, si se quiere, de la propagación. El hombre naturalmente se multiplica, sólo así vence al enemigo decisivo: la muerte. El hombre morirá, pero lo seguirán otros. Este instinto se manifiesta en la cultura y en la religión. De aquí la abundancia de los cultos de fecundidad en la antigüedad y la presencia del pansexualismo en la edad moderna.
Por los tratados se ve que la fecundidad era considerada como la bendición más grande, y la esterilidad, como la desgracia mayor. En el grupo que va a expandirse en Israel, la fertilidad era la manera como YHWH se manifestaba (así lo vemos en las promesas patriarcales y después aparecerá en la estipulación de la alianza Dt 28).
La pascua la tenía ese grupo de hebreos desde antes de la salida de Egipto. Este rito era parte integrante de su actividad religiosa. No sabemos la ocasión precisa en que se empleaba. Sólo sabemos, por la sangre, que tenía que ver con la fertilidad. De Vaux, en seguimiento a Rost, propuso que se emplearía cuando el clan o grupo humano se desplazaba hacia la parte cultivable, al irse el invierno y aparecer la primavera. Viene la explicación apotropaica. Hay el peligro de que alguien, el Mashit, dañe al grupo. Entonces la sangre ahuyenta a éste. Pero viendo de cerca lo dicho en estos versículos, la sangre, la fuerza, la fertilidad, no aleja al Mashit, sino que sirve simplemente de signo para que no intervenga. Detrás de esta víctima de pascua se encuentra un rito que tenía varias funciones familiares, donde de alguna manera se ponía en tela de juicio la fecundidad, la fuerza expansiva de la familia. Aquí está en peligro al desplazarse de su domicilio egipcio. Este rito se interpretará aquí en el momento en que Israel va a nacer como grupo distintivo, en cierto sentido como pueblo, como una teofanía de YHWH ante el pueblo. La pascua con su rito es la primera instrucción que da YHWH a Israel como pueblo. Es un dar la vida, que se explica por el rito de la fertilidad, la sangre derramada en las puertas y jambas. Después este rito se va a interpretar por lo de la salida de Egipto, como una plaga, la decisiva.
3.1.- El Yahvista9
La cuestión de la legitimidad dinástica se puso más drástica después de la muerte de Salomón y Roboam. Entonces el mismo autor de la revuelta de Absalón compondría el núcleo de la Historia de David y el núcleo de la Historia de la Sucesión al Trono, aumentando lo de la historia patriarcal y lo de la estancia y salida de Egipto. Esto lo tomaría el Yahvista10 y, por lo que se refiere a lo del Exodo, añadiría Ex 1,22-2,10*;22,11-4,31*;15,22-25 y 17,1-7*.
Este yahvista unió lo de José y Moisés con Ex 1,6*.8: "José murió como todos sus hermanos; un nuevo rey vino al poder en Egipto, que no había conocido José". Así introdujo la opresión de Israel, que es el punto de partida de toda la historia del Exodo.
Desde Gén 2 hasta Ex 17 hay un documento coherente, que emplea muchos relatos orales o escritos independientes. Este tal vez se prolongaba hasta Números. Puede ser que en un tiempo estaba unido al núcleo de narraciones que ahora están en Samuel y Reyes. Esto habrá que depurarlo más en el futuro.
Por lo que se refiere a la pascua, el Yahvista no se interesa en la pascua, sino sólo en el rito apotropaico. Los largueros de la puerta de la casa (o tienda) son manchados con la sangre del cordero degollado para ahuyentar al destructor. Al irse a una tierra nueva, el rito aleja de los peligros que puede encontrar el grupo.
El Yahvista ha tomado este antiguo rito de pascua y lo ha unido a la salida de Egipto, ayudándose del motivo de la masacre de los primogénitos (vv.29-30). Se trata del más débil (v.29). El Yahvista muestra preferencia por el menor, el menos dotado, sobre el mayor o mejor. En 4,24, para el Yahvista, el asaltante se identifica con YHWH. Es YHWH quien actúa, quien elige.
3.2.- Adiciones del Deuteronomista11:
1) Anuncio de la muerte de los primogénitos: 11,1-6*
Dios anuncia a Moisés su decisión de matar a los primogénitos de Egipto. Inserta la noticia en las plagas, convirtiendo esta matanza en la última, en la cima de todas ellas. Se subraya el enfrentamiento con el Faraón. Un desarrollo secundario está representado por el motivo del despojo (vv.2-3 Dtr). Este oro será para el templo; pero, en realidad, servirá para construir el becerro de oro.
2) Salida: 12,21-39*
Completa al relato yahvista (J: 12,21-23.27b.29-30.33). Es una catequesis de la fiesta de la pascua (12,25 -27a:DtrN) en el tiempo en que ya se vive en la tierra prometida. Se pone una etimología de la pascua: cada vez que Israel celebre este rito, se acordará del gran paso de YHWH. La fiesta es interpretada, al contrario del relato J, como un sacrificio (zbh). Esta misma presentación se encuentra en Dt 26,2.6, que coloca la fiesta en el templo de Jerusalén, ligándola con Azimos. Se pasó de la celebración familiar a una fiesta nacional. Esta costumbre pudo haber sido inaugurada por Josías (2 Re 23,1-23). El día de hoy esta catequesis tiene lugar durante la cena judía. Después del principio de la cena, el más joven pregunta: "¿Por qué esta noche se distingue de todas las otras noches? Todas las otras noches no remojamos los alimentos ni siquiera una vez, y esta noche, los remojamos dos veces. Todas las noches, nos está permitido comer pan con levadura como pan ázimo, esta noche solamente pan ázimo. Todas las otras noches comemos cualquier yerba, esta noche yerbas amargas. Todas las noches comemos y bebemos sentados o acodados, esta noche todos estamos acodados. Entonces el padre de familia responde: "Eramos esclavos del Faraón en Egipto, y el Eterno nuestro Dios nos ha hecho salir de allí con su mano poderosa y su brazo extendido..." (Seder de pascua).
Los versos 31-32 relatan una última audiencia de Moisés y Aarón con Faraón, que responde, por inclusión, a la audiencia inicial de Ex 5,1-3.5. Esta vez Faraón, que había echado a Moisés (10,28), toma la iniciativa del encuentro. Moisés y Aarón no deben pedir la liberación, sino que vencido el Faraón por la mano divina, da la libertad a los israelitas. No pone éste ninguna condición y permite a Israel llevarse su ganado. Al fin pide a Moisés una bendición para él, lo que implica el reconocimiento de YHWH, Dios de Israel.
Los vv. 34 y 39 (DtrN) narran el origen de la fiesta de los Azimos, unida al acontecimiento pascual. Esto permite introducir las prescripciones: 13,3-19. Esta explicación del uso de los panes ázimos relacionados con la pascua, supone la fusión de estas dos fiestas. La celebración antigua de los massoth no tenía que ver nada con la salida de Egipto. Por esta fiesta se participaba en la nueva creación del mundo, al principio de la primavera, comiendo pan que no contenía sino harina de la nueva cosecha. Más tarde se fue historizando est fiesta, como se ve en este texto.
3) Prescripciones sobre Azimos y primogénitos: 13,3-16 (DtrN)
La fiesta comunitaria de los Azimos no tenía, como dije, ninguna relación con la pascua, fiesta familiar de los nómadas productores de ganado pequeño. En Ex 23,14 la fiesta de los Azimos no tienen relación con la pascua. Aquí, como en Dt 16,1-8, están estas dos fiestas unidas. Los Azimos conmemorarán la liberación llevada a cabo por YHWH y la rapidez con que los israelitas abandonaron el lugar de su esclavitud. El v. 9 hace de esta fiesta un signo que recuerda la Ley: la pascua está unida a la alianza del Sinaí.
El rescate de los primogénitos (vv. 11-16) tiene un origen
antiguo. Esta práctica tenía el mismo sentido fundamental
que la ofrenda de las primicias de las cosechas. En las fiestas de Azimos,
de las semanas y de las cabañas se trataba de reconocer la fecundidad
como un don de Dios. Se le homenajeaba a Dios y se le pedía asegurar
esta fecundidad para el futuro. Tales fiestas no tenían nada que
ver con la salida de Egipto. El lazo de unión con la salida se impuso
por el motivo de la masacre de los primogénitos egipcios, como lo
muestra el diálogo catequético de los versos 14-15 (DtrN).
Como los Azimos, la ofrenda de los primogénitos recuerda a Israel
la liberación de YHWH e invita ser fiel a la alianza.
3.3.- El Sacerdotal
Después de un tiempo se tiene la actividad de lo que se puede llamar la escuela sacerdotal12. Estos textos son los que con más facilidad se pueden reconocer y los que ponen menos problemas. Sin embargo, su origen e índole son más difíciles de situar.
El día de hoy es casi aceptado por todos el distinguir, al menos, dos estratos en estos textos: uno el sacerdotal fundamental (P1); otro, el complemento (P2).
P1 habría sido escrito al principio del periodo persa. La comunidad judía estaba desilusionada después de la llegada eufórica de los deportados. Pensaban que todo se reconstruiría al llegar, como en los tiempos de David y Salomón, y nada de esto pasó. Para dar ánimo, esta escuela reescribe el Pentateuco para animarlos, para decirles que, a pesar de las apariencias, existe un orden en el mundo al que no escapa nada, y que Dios es el autor. Hay un día en que Dios restablecerá a su pueblo dándole un lugar central.
P 2 equivaldría a la obra final de edición llevada a cabo por Esdras y sus escribas. Prolonga el pensamiento sacerdotal.
P1 encuadra las instrucciones de Moisés sobre la pascua (12,21-23:J + 24-27:Dtr) con un discurso de YHWH a Moisés y Aarón, en el que precisa el ritual: vv. 3b-4a.6b-8.11b? y el cumplimiento de las disposiciones para el pueblo: v.28. El autor emplea, sin duda, elementos del ritual en vigor en su ?poca, con las precisiones nuevas con relación al texto antiguo. Las instrucciones se refieren a la comundad (edah) de Israel (v.3a?) o a la asamblea comunitaria (qahal:v.6). Este término supone una reunión festiva de todo el pueblo creyente, lo que supone que si cada familia lleva una cabeza de ganado pequeño, la celebración no tiene más un cariz familiar. Además, está asociada la fiesta con los Azimos (v.8). La fiesta está unida a Aarón. La fiesta está puesta en relación con el sacerdocio.
Además, P1 introduce la noticia del v. 40 sobre los 430 años de estadía de los israelitas en Egipto. Esta forma de contar está en contra de otras formas de contar (Ex. 1,6.8). Es parte del sistema cronológico de P1.
P2:
Las adiciones de P2 reorientan el relato, separando la pascua de los prodigios contados en los capítulos 7-10, por un lado, y, por el otro, desarrollando considerablemente las prescripciones rituales:
P2 introduce nuevas precisiones sobre el ritual de la pascua, notablemente el calendario (vv. 2.3a?.6a). Este calendario supone el c?mputo babilónico del año, que comienza en primavera (Nisán o abib). Luego ya no se piensa en el otoño, que era cuando empezaba antes del exilio. El cambio corresponde a una idea: la celebración de la pascua es la que abre el año, como en babilonia la fiesta del akitu, que recordaba la creación del universo.
Hay una insistencia en la pureza ritual: animal sin defecto (v.5), lo que quede será quemado (v.10). Muchos detalles distinguen al banquete pascual del banquete sacrificial: el animal no puede ser cocido (v.9), mientras que la carne del sacrificio debe ser cocida (29.31); el animal debe quedar entero (v.9), mientras que en Ex 22,17 se dice que se debe cortar en cuartos. Todo esto porque la teología del Sacerdotal prohibe los sacrificios antes de la fundación del santuario en el Sinaí.
El v. 12 interpreta el suceso pascual como victoria sobre los dioses paganos.
El v. 13 explica que la sangre será un signo para los israelitas (no sólo para YHWH), mientras que la pascua es ahora un "memorial" (v.14) en honor de YHWH, no una simple conmemoración de la salida de Egipto, sino una actualización: la asamblea revive el suceso fundador y se beneficia todavía del poder liberador de YHWH. En esta época se esperaba de un día a otro la intervención de YHWH que aniquilaría a los pueblos, a excepción de los fieles, quienes estarían seguros en sus casas.
Este mismo autor introduce lo que se refiere a los Azimos (vv.15-20), cuya celebración coincide con los siete días de la pascua. Es imposible que los israelitas hubieran observado tal ritual en el momento de partir de Egipto.
Con relación al texto Dtr de Ex 13,3-10, el redactor insiste en el séptimo día, acercándose al sábado (v.16). Se insiste en la obligación (vv. 15 y 19). El v. 24 insiste en el carácter obligatorio y eterno de las prescripciones litúrgicas de la pascua.
Muerte de los primogénitos y partida 12,29-42. Adiciones: vv. 37-38.41-42. Los vv. 37-38 ponen un primer jalón de un itinerario que irá hasta 13,20 etc. La primera etapa: sukkot. Esta palabra significa tiendas y no es más localizable. Es el nombre de la fiesta de otoño, la fiesta de la cosecha y vendimia. El itinerario de P2 es de naturaleza litúrgica: va de pesah a sukot..
La cifra de medio millón no es real. Es simbólica, sirve para mostrar la milagrosa fecundidad, dada por YHWH a su pueblo. El autor piensa en la población de su tiempo.
En los versos 41-42 se pone la conclusión de la estadía en Egipto y de la partida, poniendo una nueva llamada litúrgica.
Complementos cultuales (12,43-13,16). Adiciones: 12,43-51 y 13,1-2.
P2 añade precisiones sobre la pascua: 12,43-51, para el caso del extranjero que reside en Israel. Muestra, además, la importancia de la circuncisión en su tiempo (época persa). La circuncisión determina la pertenencia al pueblo. En el v. 46 se manda no romper ningún hueso. El Evangelio de San Juan lo recordará (Jo 19,36).
En 13,1-2 se pone la exigencia de la consagración de los primogénitos, ya afirmado por el Dtr (vv.11-16). Antes se hablaba de rescatar, ahora se habla de consagrar, de separar del mundo profano.
Dejé de lado los calendarios de fiestas. En Ex 23,10-19 y 34,18-23 no está la fiesta de pascua. Dt 16,1-8 hizo la pascua, fiesta nacional y la unió con Azimos. En Lev 23,4-8 y Núm 28,16-25 sí aparece la pascua. Se trata de textos sacerdotales. En Ez 45,21 hay una alusión. En Esd 6,19-2 se nombra la fiesta de pascua junto con la de Azimos. No aportan mucho a la problemática de la pascua, ya que son tardíos.
4- Conclusión
Se puede decir que el Yahvista nos conserva un trozo antiguo donde se habla de la pascua antes de que entrara a formar parte de la obra del Yahvista. Es decir, de pasada se da noticia de un rito familiar, que se hace con elementos familiares y no necesariamente nomádicos. Se recuerda que ahora se ha visto que los orígenes de Israel hay que buscarlos en la montaña palestina fundamentalmente y no en un desierto. Los primeros habitantes tenían un tipo de vida en que el pastoreo se mezclaba con el cultivo de la tierra. En este situación la pascua servía como un acto religioso en el que la familia celebraba o impetraba de su Dios o dioses, el auxilio en lo que le era más vital: la fecundidad. La fertilidad de su familia y de sus animales. La ocasión no queda clara. Sería cuando empezaba algo: podría ser una partida a algún lugar, o un comienzo de algo importante.
El yahvista tomó de una obra anterior que existiría oral o por escrito (12,21-23.27b.) Añadió lo de la masacre de los primogénitos (29-30) y la expulsión de Israel (12,33). En este cuadro reinterpreta la vieja fiesta de pascua y acentúa lo del heredero.
La escuela deuteronomista hace preceder el episodio por una serie de encuentros entre Moisés y Faraón, puntuados por las plagas de Egipto.: 5,1-3.5;7,14-25*; 7,26-8,11*; 8,16-28*; 9,1-7*; 8,13-34*; 10,1-29*. Moisés aparece como el profeta que propone al Faraón la obediencia a YHWH e intercede por él. Faraón representa a los reyes de Judá que, a pesar de las advertencias, rompieron la alianza Así se les permite comprender a los israelitas de su tiempo (Dtr) por qué YHWH los castigó con la destrucción de Jerusalén en el año 586.
Hay elementos deuteronomísticos posteriores:
-Los ministros que temen o no la palabra de YHWH: 9,20-21
Para el Sacerdotal original (P1) hay un diálogo en que YHWH revela su nombre divino y promete a Moisés la próxima liberación: 6,2-12*;7,1-5*. Reinterpreta, además, las escenas de audiencia con Faraón en diez prodigios donde los magos son confundidos y Egipto vuelve al estado caótico anterior a la creación: 7,8-11,10* Da un papel preponderante a Aarón e introduce las precisiones rituales sobre la pascua.
El complemento sacerdotal (P2) añade:
La descripción de la opresión creciente de los israelitas: 5,4.6-3;6,1.
La genealogía de Moisés y, sobre todo, la de Aarón: 6,13-30.
Nuevas disposiciones sobre pascua y ázimos: 12,1-20*
La ley que excluye al extranjero en la fiesta de pascua. Se le recibe sólo si acepta la circuncisión: 12,43-51
YHWH protege a Israel, golpea a Egipto y aparece el endurecimiento de Faraón, provocado por YHWH.
La victoria sobre Faraón y Egipto es presentada como una revelación de YHWH.
En todo esto, hay un punto de partida, pero todo se agranda. A veces estas reelaboraciones son las que acaban dándole a Israel su impronta. Para nosotros los cristianos, desde luego, todo ello apunta a la interpretación de Jesús que con el nuevo sacrificio lleva a cumplimiento esto que empezó pidiendo y agradeciendo la fecundidad.
--------------------------1 L. ROST, Weidenwechsel und altisraelitischer Festkalender, ZDPV LXVI (1943) 205-216, ahora en Das kleine Credo, Heidelberg 1965, 101-112; R. DE VAUX, Pascua y los Acimos, en Instituciones del Antiguo Testamento, Herder, Barcelona 1985 (3) 610-620; P. LAAF, Die Pascha-Feier Israels (BBB,36) Bonn 1970; J.SCHREINER, Exodus 12,21-23 und das israelitische Pascha, en G. BRAULIK (Ed.), Studien zum Pentateuch, Viena-Friburgo-Basilea 1977, 69-90; Bejamin N. Wambacq. Pesah-Massot, Bib 62 (1981) 499-518.
2 GEORG BRAULIK, Pascha-von der alttestamentlichen Feier zum Neutestamentlichen Fest, BiKi 35 (1980) 159-165.
3 B. Coroyer, Líorigine égyptienne du mot "pâque", RB 52(1955) 481-496.
4 ECKART OTTO, Zur Semantik v. hebr. Psh/pisseah u. Akk.pessu(m)/ pessatu(m), BN 41 (1988) 31-35.
5 O. KEEL, Erwägungen zur Sitz im Leben des vormosaischen Pascha u. zur Etymologie von paesah; ZAW 84 (1972) 414-434.
6 F. LANGLAMET, después de los artículos fundamentales de RB 83 (1976) y 94 (1977), ahora se puede ver en el artículo de 1993 un resumen espléndido: De "David, fils de Jessé" au "Livre de Jonathan", RB 100 (1993) 321-257, esp. 324.
7 V. Philips Long, Israelís Past in present Reserch, Eisenbrauns, Winona Lake 1999. Especialmente las págs. 43-50,188-191; 391-426.
8 R. De VAUX, Les Institutions de líAncient Testament, t. 2, Cerf, Paris 1960, 389.
9 Entre los últimos intentos de determinar y situar esta tradición, están los siguientes trabajos: MRIE-LOUISE HENRY, Jahwist u. Priesterschrift, Estocrda 1960; LUTHAR RUPRECHT, Der Jahwist-Künder der Heilsgeschichte, en J. SCREINER (Ed.), Wort und Botschaft des Alten Testaments, Würzburg 1975, 1001-1220; ROLF RENDTORFF, Der "Jahwist" als Theologe? VT.S. 28 (1975)158-166; HANS HEINRICH SCHMID, Der sog. Jahwist Beobachtungen u. Fragen zur Pentateuchforschung, Zurich 1976; GEORG W. COATS, The Yahwist as Theologian? A Critical Reflexion, JSOT 3 (1977) 28-32; BERN DIEBNER, Neue Anzätze in der Pentateuchforschung, DBAT 13 (1978) 22ó13; ANTONY F. CAMPELL, The Yahwist Revisited, ABR 227 (1979) 22-14; ERICH ZENGER, Wo steht die Pentateuchforschung heute? Ein krit. Bericht über zwei wichtige neuere Publikationen, BZ 24 (1980)101ó116; WERNER H. SCHMIDT, Ein Theologe in salomonischer Zeit? Plädoyer für den Jahwisten, BZ 25 (1981)82-102; MARTIN ROSE, Deuteronomist und Jahwist. Unters. Zu den Berührungsaspekten beider Literaturwerke, Zurich 1981; F. KOHATA, Jahwist und Priesterschrift in Exodus 3ó14, ZAW Beih. 166, Berlín-Nueva York 1986; H. SEEBASS, Jahwist, en TRE 16, W. De Gruyter, Berlín-Nueva Yok 1987, 441-448.
10 GEORG FOHRER, Das alte Testament, Gütersloher Velagshaus Grd Mohn, Güterloh 1969, 46-47; H. SEEBASS, Zur geistigen Welt des sog. Jahwisten, en BN 4 (1977) 39-47; E. ZENGER, Das jahwistische Werk ? ein Wegbereiter des jahwistischen Monotheismus?,en E.HAAG (ed.), Gott der einzige. Zur Entstehung des Monoteismus in Israel (QD. 104) Freiburg-Basilea-Viena 1986, 26-53; J. VAN SETERS, Der Jahwist als Historiker (ThSt. 134), Zurich 1987.
11 La obra fundamental sigue siendo la de MARTIN NOTH, Überlieferungsgeschichtliche Studien, Tübingen 1957 y Uberlieferungsgeschichte des Pentateuch, Estocoarda 1966(3). Luego HORST Dietrich PREUSS, Deuteronomium, Erträge der Forschung 164, Wissenchaftliche Buchgesellschft, Darmstadt 1982; R. SAMEND, Das Gesetz und die Völker. Ein Beitrag zur dtr. Redaktiongeschichte, Fs. G.v. Rad, 1971, 494-509; W. Dietrich, Prophetie und Geschichte. Eine redaktionsgeshichtl. Untersuchung zum dtr. Geschichtswerk, FRLAT 108, Gotinga 1972, T. Veijola, Die Ewige Dynastie. David und die Entstehung seiner Dynastie nach der dtr. Darstellung, STAT 193, Helsinki 1975; Id., Das Königtum in der Beurteilung der dtr. Historiographie, STAT 198, Helsinki 1977; J. VERMEYLEN, Líaffair du veau díor (Ex 32-34). Une clé pour la "question deutéronomiste"?,, ZAW 97 (1985) 1-23; M. Rose, Empoigner le Pentateuque par sa fin Líinvestiture de Josué et la mort de Moïse, en A.DE PURY (Ed.), Le Pentateuque en question, Ginebra 1989, 129-147.
12 W. BRUEGGEMANN, The Kerygma of the Priestly Writers, ZAW 84 (19722) 397-414; A. HURVITZ, The Evidence of Language in Dating the Priesstly Code, RB 81 (1974) 224-56; J. BLENKINSOPP, The Structure of P, CBQ 38 (1976) 275-292; N. LOHFINK, Die Priesterschrift und die Geschichte, Congress Volume, Gotinga 1977 (VTS. 29) Brill, Leiden 1978, 189-225; P. WEIMAR, Struktur und Komposition der priesterschriftlichen Geschichtsdarstellung, en BN 23 (1984); E. Nicholson, P as Originaly Independent Source in the Pentateuch, IBS 10 (1988) 192-206; J.-L SKA, Quelques remarques sur Pg et la derniére rédaction du Pentateuque, en A. DE PURY (ed.), Le Pentateuque en question, Ginebra 1989, 95-125.