Exégesis de textos eucarísticos en santo Tomás de Aquino

Humberto Vargas Rivera
 
 
 
 

[Página principal ABM]    [Índice ponencias 2000]




I.-El escriturista y Teólogo

Santo Tomás de Aquino (1225-1274) vivió la época medieval de la Exégesis y de la Teología. En el Medio Evo, el estudio de la Revelación consistía en la lectura y explicación de la Sacra Pagina, de la Divina Pagina. Santo Tomás fue ante todo un Magister in Sacra Pagina. La enseñanza de la Teología era una lectura y un comentario de la Biblia, que el maestro abría ante sí para explicar directamente a los alumnos el texto revelado. La "lectio et expositio" era la base de la enseñanza teológica. La Teología se inició como un comentario a la Sagrada Escritura y poco a poco se fue desarrollando como ciencia organizada.

Más adelante, el Magister in Sacra Pagina se fue convirtiendo en Magister in Theologia. Ello se debió a que de la Lectio se fueron derivando las Quaestiones, que luego dieron origen a las Summae. Las Summae tuvieron su origen en la Escritura y su referencia a ella es constante. La Teología se presenta como una organización científica de la historia de la salvación humana narrada en la Biblia.

Ya Hugo de San Víctor (1096-1141) en su obra "De sacramentis" afirma que quiere seguir el orden de la secuencia bíblica. Así, en el primer libro de su obra, trata de la creación a la encarnación, en el segundo libro trata de la encarnación hasta la consumación final del mundo.

En los siglos IX al XI se aplicó el "trivium" al estudio de la Escritura. El "trivium" comprendía tres artes la gramática la retórica y la dialéctica. La dialéctica está constituida por la lógica de Aristóteles.

En el siglo XII se elaboró el concepto de ciencia, siguiendo las normas establecidas por Aristóteles. De la "lectio" nace la "quaestio". El texto bíblico empezó a ser explicado, mediante las artes del "trivium", especialmente por la dialéctica.

Más adelante la "quaestio" se separa del texto bíblico para constituirse como un género aparte. Desde entonces surgió la dificultad de encuadrar el relato bíblico en una ciencia orgánica, sintética, con un orden lógico, con principios, clasificaciones y deducciones precisas. A muchos les pareció que el relato bíblico del plan sobrenatural de salvación no podía presentarse como una ciencia, sin sufrir alguna deformación. La narración de una serie de hechos salvíficos, derivados de una libertad divina, no parecía compatible con una serie de razones y concatenaciones deductivas.

El Padre Marie Dominique Chenu O.P., profundo conocedor del Aquinate, escribió en 1954, en París, la obra "Introduction à l`étude de Saint Tomas d´Aquin". El piensa que Santo Tomás fue más allá del universo científico de Aristóteles y que se acercó más al esquema platónico de la emanación primordial y el retorno de las cosas a Dios (exitus a principio et reditus ad finem).

Según esta perspectiva, Santo Tomás trata de Dios, principio creador de la realidad, en la primera parte de la Summa Theologica. En la segunda parte trata del retorno a Dios, a través de la consideración del fin último del hombre, de las virtudes, que lo propician, y de los vicios, que lo obstaculizan.

Pero, como de hecho, este retorno a Dios se opera, por designio libre y gratuito de Dios, por medio del hombre-Dios, la tercera parte de la Summa trata de Cristo, quien nos muestra el camino de la verdad para llegar a la felicidad inmortal. Así Santo Tomás lograría interpretar la historia sagrada del plan divino, respetando el orden histórico y encuadrándolo a la vez en un orden y en una disciplina. Sin embargo, no todos los estudiosos de Santo Tomás aceptan el esquema de la emanación y el retorno.

II.- El escritor

Santo Tomás fue un escritor fecundo. Su vasta producción comprende más de 90 obras de variados temas. Escribió sus obras durante su período de docencia en París, en Roma y alrededores (Viterbo, Bolonia) (1252-1272) y nuevamente en París durante los años 1252-1272.

A.-Comentarios Bíblicos (1252-1273). En 1256 a 1259 comentó Isaías, el evangelio de San Mateo, I Corintios, Hebreos.-Escribió asimismo las "Catenae Aureae " super Matthaeum, Marcum, Lucam, Iohannem.

B.-Comentarios filosóficos y teológicos (1253-1272): In IV libros Sententiarum, In Boethium, In Dyonisium, In XII libros Metaphysicorum, In VIII libros Physicorum, In libros Perihermeneias, In libros Analyticorum, De coelo et mundo, De generatione et corruptione y otros.

C.-Quaestiones disputatae (1256-1272). De veritate, De potentia, De anima, De caritate, De unione Verbi Incarnati, De malo, De virtutibus cardinalibus, De correctione fraterna, De spe.

D.- Quodlibetales (1265-1272): VII-XI Quodlibeta, I-VI,XII Quodlibeta.

E.- Summa contra Gentiles (1259-1264)

F.- Summa Theologica (1266-1273): Ia pars en Roma, I-IIae en Paris, II-IIae en Nápoles, IIIa pars (1273) en Roma.- El Supplementum fue escrito probablemente por Raymundo de Piperno, fiel compañero de Santo Tomás, utilizando el comentario a las Sentencias.

G.- Opuscula, Principia, Sermones (1250-1274). De ente et essentia, De principiis naturae,Officium Corporis Christi (1264). Piae preces. De regimine principum.Compendiun Theologiae. De aeternitate mundi. Expositio orationis dominicae.Expositio super salutationenm angelicam. De natura materiae. De natura verbi intellectus. De differentia verbi divini et humani. Epistula de modo studendi.

III.- El método para investigar en Santo Tomás

El método es una forma de abordar un tema, un personaje, un problema. Puede haber diversas maneras de acercarse a los textos de Santo Tomás.

Un profundo conocedor del Santo, el Padre William van Roo, s.j., sugiere este método: estudiar la génesis del pensamiento de Santo Tomás sobre un determinado tema, observar la evolución y el enriquecimiento a través del tiempo y la postura final en la obras de su madurez hasta antes de su muerte. Para ello hay que recorrer las obras de Santo Tomás, desde su juventud hasta la edad madura. La postura final suele encontrarse en las Summae: Summa contra Gentiles y Summa Theologica. De esta manera se puede abordar la exégesis de Santo Tomás sobre la Eucaristía.

Pero entonces surge un problema práctico: cuando se trata de puntos discutibles o de opiniones que requieren aclaración, la evolución del pensamiento puede ser amplia, pero cuando se trata de puntos ya suficientemente aclarados, o de dogmas de la Iglesia, la evolución del pensamiento puede ser menor, el progreso sería más en la profundización que en la extensión. Tal parece ser el caso, tratándose del tema de la Eucaristía.

Es importante tener en cuenta el uso de la Escritura que se hacía en tiempo de Santo Tomás. El Magister in Sacra Pagina sacaba de la lectio una doctrina. La Palabra resonaba y la mente se aplicaba a escudriñar su contenido para extraer una enseñanza, no precisamente moral, sino en el marco de la acción salvífica de Dios. Por el contrario, el teólogo, el que ya ordenaba y clasificaba las partes de una doctrina, citaba los textos bíblicos como "auctoritates" que apoyaban una doctrina. No hacía un análisis del texto, ni le investigaba su género literario; mucho menos se preocupaba de la historia de la formación del texto. Se basaba en la Escritura sólo para "probar" su doctrina. Podría decirse que en muchos escritos de Santo Tomás aparece más el Teólogo que el escriturista, entendido en el sentido moderno, si exceptuamos los escritos específicos sobre un libro bíblico y las Catenae. No es culpa de él, sino que Santo Tomás fue un hombre de su época, conocedor del relato bíblico por la lectura y meditación de la Escritura, pero comprometido en un método de exposición a base de "quaestiones", y "sed contra est quod dicit ..." y "respondeo dicendum".

IV.-Textos sobre la Eucaristía en Santo Tomás

A.- Entre 1252 y 1259 Santo Tomás enseña en París y escribió Comentarios a Isaías y a San Mateo.

B.- Entre 1259 y 1265 comentó I Corintios 11 (ego enim accepi a Domino...)

C.- Entre 1261 y 1267 escribió las Catenae sobre los cuatro evangelistas, con citas abundantes de textos patrísticos: San Agustín, Teofilacto, San Beda, Cirilo, Basilio, los Gregorios, San Juan Crisóstomo, etc.

D.-En 1264 compuso el Officium Corporis Christi, por encargo del Papa Urbano IV.

V.- Exégesis y Teología de Santo Tomás sobre la Eucaristía

Es una labor titánica tratar de resumir y clasificar todo el material escriturístico- teológico en la vasta producción literaria de Santo Tomás. En el índice de la edición de la "Opera ommia Doctoris Angelici divi Thomae Aquinatis", publicada en 1880 en París por Estanislao Fretté y Pedro de Bergomo, se encuentran enumerados 279 temas eucarísticos, entresacados de las obras del Santo.

No descuida Santo Tomás ninguno de los textos eucarísticos clásicos en la materia: Mt 26,26-28; Mc 14, 22-24; Lc 22, 17.20:24,30.35; Juan 6, 25-60; I Cor 10, 16,11,23-29; Hechos 2,46. Desde el Comentario a San Mateo, escrito entre los años 1256-1259, pasando por las "Catenae" sobre los 4 evangelistas con abundantes citas de textos de los Santos Padres, hasta la Summa Theologica, encontramos la reflexión sobre los textos bíblicos y la enseñanza que de ellos saca Santo Tomás. En la Summa Theologica los lugares privilegiados son la I-IIae, q.102, la q.197, la III pars q.60 a la 81 .

Podemos formular algunos puntos teológicos sobresalientes en la exégesis de Santo Tomás:

1.- La Eucaristía como sacrificio: La Eucaristía no es otra cosa que la aplicación de la pasión de Cristo a nosotros.

Es el sacramento de la pasión y muerte de Cristo, en cuanto que perfecciona al hombre en la unión con Cristo que padeció (III q.73). El sacrificio de la Eucaristía que a diario se ofrece en la Iglesia no es otro que el sacrificio de Cristo (III q.22, q.73, q.83).

La Eucaristia se compara al sacrifico de Abel, Abraham y Melquisedec (III, q.83).

La Eucaristía es el memorial de la pasión de Cristo (III q.66,73,74,76,79; I Corintios 11, lectio 5).

2.- La Eucaristía como realización de las "figuras" del AT: El AT preparó con "typoi" la realidad futura de la Eucaristía, como lo señala San Pablo (I Cor 10,1-6.11).Entre las muchas figuras del AT, la principal es el cordero Pascual (I-IIae q.102). El cordero pascual fue la figura de la Eucaristía, en razón de la pasión de Cristo (ibidem). La Eucaristía es el maná verdadero (III, q,73).

3.- La Eucaristía como alimento: La Eucaristía es el alimento de los fieles, como el maná (III, q.73, q.88). La Eucaristía es manjar de la mente, no del vientre (cibus mentis et non ventris), alimento del alma y no del cuerpo (Opusculum 59).

4.- La Eucaristía como perfeccionamiento del hombre: El efecto propio de la Eucaristía es la transformación del hombre en Dios, y el paso siguiente es el aumento de las virtudes y la rehabilitación de los sumergidos en el mal (IV Sententiarum, distinctio 12). La Eucaristía produce efectos en la vida espiritual, a semejanza del alimento corporal, porque alimenta, hace crecer, restablece y es fuente de gozo (III, q.79) y pone en actividad las virtudes (ibidem). La Eucaristía produce la Gracia y la aumenta, borra los pecados veniales y los mortales de los que no tenemos conciencia y apego (ibidem). Libera del purgatorio, en virtud de ser sacrificio satisfactorio por el pecado (III, q.52). El sacramento de la Eucaristía ilumina el entendimiento, sana la concupiscencia y da vida a la muerte (Opusculum 58). La Eucaristía es la comunión de la gloria, no desde esta vida, sino en cuanto da la fuerza para alcanzar la gloria (III, q.79).

Para Santo Tomás, la Eucaristía supera todos los sacramentos de la Ley antigua y de la nueva (III, q.65; De Veritate q.27). En ella está comprendido todo el misterio de nuestra salvación (III, q.83).

VI.- El oficio del Corpus Christi

El Papa Urbano IV (1261-1264), en 1264 se propuso ínstituir una festividad especial para celebrar el misterio eucarístico que tanto alimentaba la vida de la Iglesia. Pensó en una manifestación pública de homenaje a Jesús Eucaristía, con procesión por las calles de las ciudades y aldeas, y en una celebración litúrgica solemne con un oficio propio de la Festividad del Cuerpo de Cristo. Le encomendó a Santo Tomás de Aquino la tarea de componer los textos litúrgicos, dada su reconocida capacidad como maestro de Sagradas Escrituras y Teología, así como su ferviente piedad de fraile dominico.

Destacan los himnos eucarísticos que compuso Santo Tomás: Pange lingua, Sacris Sollemniis, Lauda Sion, Adoro Te devote. Son obras densas de Biblia, piedad y Teología. El opusculum V reúne estos himnos.

1.- El himno Pange lingua, para las primeras Vísperas, alaba el Cuerpo glorioso y la Sangre preciosa, fruto de generosas entrañas: María dio su asentimiento en Nazaret (Lc 1) y Jesús, en el vigor de su juventud, salió como sembrador a sembrar la semilla de su Palabra (Lc 8,5).

Para coronar su obra celebró con sus discípulos una última cena, en el marco de la cena judía de Pascua: allí realizó el milagro eucarístico: convierte pan y vino en sí mismo, en su Cuerpo y en su Sangre: las antiguas figuras ceden ante la nueva realidad, una nueva Alianza une a Dios con el hombre (Lc 22,20).

2.-El himno Sacris Sollemniis, para los Maitines, comienza evocando las palabras de san Pablo: "limpiad bien la levadura del pasado para ser una masa nueva, puesto que ya sois pan sin levadura" (I Cor 5,7). "Donde hay un cristiano, hay humanidad nueva: lo viejo ha pasado, mirad, existe algo nuevo (II Cor 5,17). Isaías había dicho "No recordéis el pasado, no penséis en lo antiguo, mirad que realizo algo nuevo" (Is 43,18-19). Santo Tomás exclama: "recedant vetera, nova sint ommia, corda, voces et opera".

Para Santo Tomás, en la cena con los apóstoles, Cristo es cordero y pan ázimo y da su cuerpo todo entero a cada uno de los discípulos: es alimento sólido para los débiles y sangre de Cristo, bebida para levantar a los angustiados. De esta manera, la Eucaristía, pan de los ángeles, trigo celestial (Sal 78,24-25) se hace pan de los hombres; el pan vivo bajado de cielo (Jn 6,35) pone fin a las "figuras": ahora comen al Señor los pobres, los esclavos, los humildes. A Jesús, pan vivo que da vida al hombre, le pide Santo Tomás poder saborear su dulzura, aludiendo al maná que tenía sabor como de buñuelo con miel (Ex 16,31).

3.- En el himno "Lauda Sion", que es la Secuencia de la Misa festiva, Santo Tomás pide a la ciudad santa de Jerusalén que alabe a su Salvador, porque ya está presente como pan de vida (Jn 6, 35) el que estuvo anunciado en el AT por medio de figuras: el sacrificio de Isaac, el cordero inmolado en la Pascua, el maná en el desierto.

El pan de los ángeles es ahora el pan del hombre peregrino.

En el banquete de la cena con sus apóstoles queda superada la Pascua primera para dar lugar a la Pascua nueva: la realidad disipa la sombra, la luz sucede a la noche.

El buen Pastor (Jn 10) quiere alimentarnos aquí en la tierra y conducirnos hasta el banquete celestial y a la herencia eterna.

4.- El himno "Adoro Te devote" es un poema de piedad y de intimidad con Dios. El Hijo de Dios es el Dios escondido (Is 45,15) bajo las humildes realidades de pan y vino. En la cruz estaba visible el hombre y oculta la divinidad: en la Eucaristía desaparece de los sentidos también el hombre, para dar el lugar a la fe.

Al recordar al buen ladrón (Lc.23,42) y al apóstol Tomás, confesamos a Jesús como "Señor mío y Dios mío" (Jn 20,28) y le pedimos un lugar en el paraíso, para ser felices mirando su rostro, cara a cara (I Jn 3,2).

Santo Tomás conocía las Escrituras acerca de la Eucaristía e hizo Teología a partir de ellas. Apreció el don divino del pan hecho carne y del vino hecho sangre, y escribió sobre este misterio con los recursos exegéticos de su época y con una profunda devoción.

Quizá por ello, segun unos biógrafos, se hizo digno de que Jesús le dijera en una aparición:

"Bene dixisti de me, Thoma"


[Página principal ABM]    [Índice ponencias 2000]