El éxodo de Egipto
a la luz de la exégesis bíblica medieval

Rabino Alejandro Mlynski
 
 

[Página principal ABM]    [Índice ponencias 2000]





Permítanme presentar a dos comentaristas bíblicos medievales: Ramban y Rashí.

Dos paradigmas de la interpretación bíblica, agudos, certeros, concisos en sus comentarios, dejaron traslucir sabiduría, pasión, fe y un amor por Dios que hoy en día cualquiera de nosotros envidiaría.

Ramban, cuyo nombre completo fue Rabí Moshé Ben Najmán o más conocido como Najmánides, nació hacia el año 1194 en la región de Cataluña, España y falleció en el año 1270 en Israel.

Rashí cuyo nombre fue Rabi Shlomo ben Itzjak, nació en el año 1040 en Troyes, Francia y falleció en el año 1105.

Dos grandes personalidades en el mundo de la exégesis medieval. Sus trabajos y sus líneas de pensamiento estuvieron marcados por el entorno político religioso que les tocó vivir. El medio influyó en sus formaciones religiosas y a través de ello vieron al texto con prismas diferentes.

Mientras Ramban vivió en una España sujeta a importantes cambios políticos y guerras de conquista, Rashí vivió toda su vida entre la tranquilidad de los viñedos de su ciudad natal.

Ramban sufrió la opresión y los caprichos de los gobernantes en turno. Tanto él como toda la comunidad judía veían día a día peligrar sus vidas ante la inestabilidad política de aquella época.

Rashí, por el contrario, pudo desarrollar una vasta obra en el área rabínica, ya que su situación económica y la paz que reinaba en el sur de Francia así se lo permitían.

Ramban, un gran cabalista, conocedor de la lengua árabe y estudioso de los movimientos místicos, tanto cristianos como musulmanes, reflejó en su obra toda esta visión oculta del mundo.

Rashí más sencillo y didáctico en sus comentarios, sujetos a aclarar pasajes oscuros, pero siempre con la simplicidad de quien escribe para un principiante.

¿Cómo influyó la formación de cada uno en sus interpretaciones? Esto es lo que aprenderemos a continuación.

Pero primero permítaseme presentar el texto sobre el que hablaremos parcialmente en este artículo: Éxodo: capítulo 12, versículos 1-20.

En otras palabras, es la porción del segundo libro de la Torá, en donde el pueblo de Israel, preparándose para abandonar la esclavitud en la tierra de Egipto, recibe la orden de Dios de festejar la pascua (lo que de aquí en más llamaremos con el término hebreo Pesaj). Estos pocos versículos marcan un nuevo rumbo dentro de la historia del pueblo de Israel. El paso de la opresión a la libertad. La salida del país de la oscuridad hacia la tierra prometida. La recepción de la ley a través de Moisés y, por si esto fuera poco, la revelación de Dios al todo el pueblo en el mítico Monte Sinaí. El texto de análisis por parte de los comentaristas anteriormente presentados es la antesala a una nueva historia, es el puntapié de eventos religiosos y espirituales a los cuales se enfrentará el pueblo en los próximos pasos. Éxodo: capítulo 12 versículos 1-20 es el preparativo para lo que vendrá después, la ley, la tierra prometida, la revelación. Hay que estar sumamente preparados. El pueblo debía prepararse.

Es por ello que debemos prestar atención no sólo al contenido del relato en sí, sino en la perspectiva que tuvieron los comentaristas bíblicos de lo que aconteció, y poder vislumbrar, a través de sus interpretaciones, el motivo de las distintas visiones de un mismo texto. La historia es una, la Torá es una, las letras únicas, pero Ramban y Rashí lo vivieron de distinta forma, lo sintieron de distinta forma y así lo trasmitieron en sus comentarios. Rashí y Ramban son hombres de fe, creen en el mismo Dios, pero sus entornos político-religiosos y las escuelas donde abrevaron sus conocimientos forjaron una aproximación distinta a un mismo texto.

Y aquí está lo importante, cada uno de nosotros puede erigirse en comentarista y cada uno puede encontrar la propia llave de versículos oscuros y controvertidos, pero lo asombroso es descubrir hasta qué punto nuestra educación y el entorno en que vivimos influyen en nuestra interpretación de las escrituras.

Rashí y Ramban serán el ejemplo.

Comencemos con el relato y sus interpretaciones.

En el capítulo 12, luego que el versículo 1 nos introduce al tema, leemos en el versículo 2: (Dios le habla a Moisés y a su hermanos Aarón haciendo referencia al mes en que saldrían de la tierra de Egipto) " Este mes será para vosotros comienzo de meses; sea él para vosotros el primero de los meses del año ".

Un versículo a primera vista sencillo y claro. ¿ De cuántas maneras se puede interpretar este versículo? Para ello tenemos a Rashí y a Ramban.

Rashí concretamente nos va a explicar que este versículo es sumamente importante porque: " Dios le mostró a Moisés la luna nueva y le dijo que cuando la luna se renovase será el comienzo de un mes nuevo y que el mes de la salida de Egipto sería el primero del calendario, a partir del cual se contarían todos los meses ".

Rashí entiende que este versículo sirve para orientar al pueblo en sus cálculos del calendario y, por lo tanto, al poder tener un calendario propio con cierto orden, el pueblo puede comenzar a independizarse. Comienza el camino a la libertad.

Ramban coincide en un primer aspecto con Rashí, diciendo que la orden de Dios sostiene que el mes de la salida de Egipto debe ser el primer mes del año (mes de Nisán), pero agrega un aspecto adicional: "así, cuando enumeren de aquí en más los años deberá este primer mes servir como punto de inicio y recordarán siempre el milagro de la salida de Egipto ". ¿A qué se refiere Ramban? Si recorremos la biblia, veremos que los acontecimientos del pueblo de Israel están fechados de la siguiente manera: "en el segundo año, en el primer mes de la salida de Egipto etc."... es decir, la salida de Egipto es siempre recordada, porque es parte del primer mes que sirve de base para el conteo de los meses y los años. El milagro de la liberación está siempre presente con el paso del tiempo.

Ramban introduce un detalle ausente en el comentario de Rashí. La salida de Egipto es parte inseparable de la memoria del pueblo. El milagro tiene continuidad en el tiempo y no se agotó con la salida física de la esclavitud. La salida de Egipto es atemporal, vence todas las barreras del tiempo, porque para Ramban su importancia es tal que afecta no sólo a la generación bíblica, sino a todas las que vendrán. ¿Una visión mística de lo acontecido?

El versículo 3 va a marcar una diferencia abismal entre nuestros dos comentaristas.

"Hablad (le dice Dios a Moisés y Aarón) a toda la congregación de Israel, diciendo: el día diez de este mes tomará para sí cada cual una cría de carnero una cría por cada familia" (aquí comienza el ritual bíblico de pesaj).

Rashí no introduce ningún comentario en este versículo y con su silencio nos está diciendo que, a sus ojos, la orden de Dios es concisa y concreta. Ramban en su comentario marca una gran diferencia con Rashí: " el significado de tal precepto ordenado por Dios reside en que el carnero tiene su representación en el zodíaco a través del símbolo de aries ( cuya figura es un carnero), ya que para el mes de nisán ( primer mes del año ) aries está en su apogeo y Dios mandó matar un carnero para demostrar que la salida de Egipto sucederá independientemente a lo que dicten los astros y las fuerzas celestiales. Y, por lo tanto, todo sucederá por mandato divino. Y al ser el carnero un ídolo de adoración por parte de los Egipcios, Dios quiere también remarcar que el pueblo reconoce a una única divinidad como el generador de la liberación y a él obedecerán desoyendo a los ídolos paganos". Aquí Ramban estremece con su comentario tan agudo. Y debemos para analizarlo marcar dos instancias.

1) el tema de los astros celestiales

2) la lucha entre dioses.

Marcado por una profunda formación mística, Ramban ve en la salida de Egipto no sólo un milagro divino sino un acontecimiento que supera cualquier fuerza imaginable. Incluso las fuerzas celestiales se verán superadas por tal evento. La magnitud de la salida de Egipto supera lo conocido y por qué no lo desconocido también. Por lo tanto Ramban intenta con sutileza sostener que las fuerzas astrales (que eran veneradas no sólo por los pueblos de aquella época sino también por distintos pueblos de la época en que Ramban vivió) son inferiores al poder de Dios y que dichas fuerzas astrales no han tenido influencia en los sucesos bíblicos. El poder de la salida de Egipto, que no es otra cosa que la demostración tangible del poder de Dios, se manifiesta por encima del poder de los astros. Todo el universo se vio conturbado con la liberación. No hubo ni habrá otro acontecimiento igual. El mundo ya no será el mismo. Dios demostró su poder.

¿Acaso Ramban está hablando metafóricamente? ¿Qué hay oculto detrás de sus palabra? ¿No nos estará sugiriendo que el éxodo como evento atemporal debería llevar su poder de libertad a la comunidad judía española del Ramban? ¿Estará pidiendo el exegeta una manifestación divina que alivie la difícil situación de la judería española? ¿Si el éxodo trasciende la barrera del tiempo, habría forma de que los judíos españoles vivieran en aquella época los ecos libertadores de tal acontecimiento?

En lo referente al punto número 2 nuestro relato debe ser leído de manera tal que podamos descubrir cuál es la trama sumergida y oculta dentro de la trama que a simple vista aparece en la biblia. Y la primera pregunta que debemos hacernos al respecto es: ¿acaso es el pueblo de Israel que lucha contra el ejército egipcio? ¿ Quiénes son los contrincantes reales en esta contienda? El pueblo de Israel y el pueblo egipcio son sólo actores secundarios en este relato, son actores de reparto, infaltables pero secundarios. La verdadera lucha en este texto esta dada por dioses. El Dios de Israel en una esquina, y el faraón, dios de los egipcios, en la otra. Los humanos no contienden, pelean los dioses. De aquí debe salir un triunfador, a quien el resto de los pueblos temerá. Por ello Dios manda a sacrificar un carnero en plena demostración que su poder está por encima del poder de los ídolos egipcios. Esa imagen nos adelanta la victoria divina que vendrá más adelante. Ramban nuevamente con ingenio encuentra un paralelismo entre el animal sacrificado y los ídolos de Egipto; por lo tanto, puede con su exégesis resolver la pregunta que cualquiera de nosotros le haría al texto ¿por qué Dios ordenó sacrificar un carnero y no otro animal? Sin Ramban quizás no tendríamos respuestas a tal cuestionamiento.

El final del relato detalla los últimos preparativos para la salida de Egipto, que no alcanzaremos en este artículo a explicar a la luz de nuestros exegetas. Vaya este artículo como puntapié inicial a la entrada en el mundo de la exégesis medieval y sobre las distintas corrientes de pensamiento que existían. Pero, por sobre todo, que este breve trabajo sirva para introducirnos en la fascinante personalidad de dos grandes líderes religiosos que dieron luz con su sabiduría a textos ásperos y oscuros, impenetrables para algunos. Los comentarios a la Torá reflejaron parte de sus vidas; es ahora nuestra oportunidad para que cualquier texto sagrado sea parte de la nuestra.
 

------------------

Breve currículum

Licenciado en Administración de Empresas de la universidad de Belgrano en Buenos Aires Argentina.

Rabino egresado del Seminario Rabínico Latinoamericano, con sede en Buenos Aires.

Rabino egresado del Seminario Teológico de Jerusalem.

Escriba de texto sagrados.

Rabino de la Comunidad Bet El, México, desde abril de 1999.
 


[Página principal ABM]    [Índice ponencias 2000]