Dolores Elisa Casanova
INTRODUCCION
Hablar de la MATERNIDAD DE DIOS suena "raro", de hecho, en la Sagrada Escritura, de una manera directa no encontramos la expresión "Dios Madre", en cambio, Dios Padre es mencionado algunas veces.
Para expresar su experiencia de Dios, Israel, acudió a una serie de imágenes tomadas de la vida ordinaria, éstas le eran conocidas y queridas, denotan incluso una realidad afectiva, estas imágenes son de diversos ámbitos como son :
* las relaciones humanas: padre, hijo, esposo, Señor, Pastor, etc.
* del mundo animal: león, leona, águila
En todas ellas prevalece la imagen de Dios como esposo y como padre.
Leyendo los textos bíblicos entre líneas encontramos
expresiones, actitudes y acciones que reflejan la MATERNIDAD DE DIOS. Para
ello necesitamos acercarnos a la Sagrada Escritura desde nuestra experiencia
en cuanto a la presencia del cuidado materno que hemos tenido cada uno
y complementándola con la nuestra, como mujeres, dotadas de ese
don especial de dar vida y la capacidad materna con que hemos sido creadas
a imagen y semejanza de Dios.
Cuando un hijo es engendrado, existe o se crea una relación muy estrecha entre la madre y el hijo que en ningún momento, puede ella negar. El hombre, sí puede negar su paternidad o no reconocerla, pues físicamente no hay signos sensibles y visibles.
En la madre, por el contrario, hay signos visibles y sensibles externos como son su apariencia física; pero existen también signos internos mucho más fuertes.
Precisamente son estos signos internos los que ayudan a sobrellevar lo externos (porque hay quienes sufren físicamente durante el embarazo, o se pierde belleza física, pero todo esto, no cuenta ante la alegría del hijo que se lleva en el seno).
Las mujeres hemos sido creadas con unos dones especiales para ser y vivir esta misión maravillosa de la maternidad. Esta, no se reduce exclusivamente a lo biológico, sino, también a todos los cuidados que se prodigan.
Podríamos describir la maternidad como esos lazos que unen desde el momento de la concepción el dar a luz la muerte y puedo afirmar que incluso más allá de la muerte, porque la hija o el hijo, lo es para siempre.
En cambio, aunque existen hombres generosos y tiernos, jamás podrán concebir la vida humana pues, no está inscrito en su naturaleza1.
ALGUNOS RASGOS DE LA MATERNIDAD
EN NOSOTRAS LAS MUJERES
Les invito a profundizar algunos rasgos de maternidad visibles en nosotras las mujeres y que ustedes pueden comprobar o relacionar en sus propias madres:
*Fuente de vida: se lucha por la vida.
*Necesidad de dar, dándose por entero: la madre procrea y además alimenta.
*Solícita y atenta cotidianamente: se olvida de sí misma. Es sacrificada.
*Prodiga cuidados
*Consuela: a la hija o al hijo que cae, que se equivoca, que pierde, que se siente solo o sola.
* Cría y Educa: con amor. Educa en el aspecto humano: enseña a hablar, a caminar, a respetar, a ser agradecido, a ser bondadosos, atentos, etc.;
* En el aspecto religioso: enseña a orar, a conocer a Dios, buscarlo, ser constante, etc.
* Conserva la vida.
* Dirige la existencia diaria.
* Está siempre presente: tanto en la nutrición y protección.
* Ofrece lo que se necesita.
* Sexto sentido: intuición.
* Su pedagogía es EL AMOR.
* Toma en brazos para: cuidar, prodigar amor, satisfacer las necesidades más indispensables, entre ellas: comer, dormir, descansar, sentir el afecto.
Las mujeres hemos sido dotadas en nuestra naturaleza femenina para educar a los hijos; pues tenemos la ternura así como la energía necesaria para corregir y llevar a cabo esta misión.
Todos estos rasgos de maternidad los encontramos también en Dios, específicamente en el Antiguo Testamento de la Sagrada Escritura, podemos descubrir la maternidad de Dios desde dos ópticas diferentes, pero complementarias.
Una es en los libros proféticos : Dios habla con lenguaje y sentimiento materno. Es Yahveh que en cierta manera se define a sí mismo.
La óptica complementaria es, que al experimentar esta ternura de Dios en la vida misma, el/la creyente responden con acciones concretas de petición, abandono, súplica, refugio, consuelo, etc. con la certeza de que responderá como una madre. Esto lo vemos reflejado en algunos versículos de los salmos.
Todo lo anterior es consecuencia de una relación interpersonal entre un Dios, que expresa su maternal ternura y amor hacia sus hijas e hijos; y la poca correspondencia a ese amor de parte de ellas/ellos, como sucede en algunos casos de nuestra propia historia.
En Dios encontramos que:
* Consuela: Is. 66,13
* Toma en brazos a sus criaturas Os. 11,4
* No abandona al hija/hijo de sus entrañas Is.49,16
* Su maternidad es para siempre Is. 49,15.
* Cura las heridas, las venda.
* Alimenta.
* Protege.
* Educa.
* Su pedagogía es: El AMOR.
En esta ocasión presentaré tres textos proféticos entre los muchos más que podemos encontrar. La característica común de estos es que son oráculos de salvación dados en un contexto de deportación. Yahveh se presenta al pueblo de Israel con gestos maternos.
Con respecto a los Salmos será materia de estudio para un
trabajo posterior.
Oseas 11, 1-112.
l.- Texto Hebreo
2.- TRADUCCION DE LA BIBLIA DE JERUSALEN: Os. l I,I-I 1
v.2. Cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí, a los Baales sacrificaban. Y a los ídolos ofrecían incienso,
v.3 Yo enseñé a Efraím a caminar, tomándole por los brazos, pero ellos no conocieron que yo cuidaba de ellos.
v.4 Con cuerdas humanas los atraía, con lazos de amor y era para ellos como los que alzan a un niño contra su mejilla, me inclinaba hacia él y le daba de comer.
v. 5 Volverá al país de Egipto, y Asur será su rey, porque se han negado a convertirse,
v.6 Hará estragos la espada en sus ciudades, aniquilará sus cerrojos y devorará, por sus perversos planes (pero el amor triunfará).
v.7 Mi pueblo tiene querencia a su infidelidad cuando a lo alto se les llama, ni uno hay que se levante.
v.8 ¿ Cómo voy a, dejarte, Efraím, cómo voy a entregarte, Israel?
¿ Voy a dejarte como a Adamá, y hacerte semejante a Seboyim? Mi corazón está en mi trastornado, y a la vez se estremecen mis entrañas.
v.9 No daré curso al ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraím, porque yo soy Dios, no hombre; en medio de ti yo soy el Santo, y no vendré con ira. (vuelta del destierro)
v.10 En pos de Yahveh marcharán, él rugirá como un león, y cuando ruja él, los hijos vendrán azorados de occidente,
v.11 azorados vendrán de Egipto, como un pájaro como paloma desde el país de Asiria; y yo les asentaré en sus casas oráculo de Yahveh
Yahveh expresa su experiencia y sus sentimientos hacia su hijo, le busca, pero el hijo se aleja, no hay correspondencia al amor, sino que busca a quien no le da ternura y amor. A pesar de la ingratitud del hijo, prevalece el amor de la madre, que lejos de guardar rencor, evoca los recuerdos de la niñez de este hijo.
El repasar todas las ternuras que brindó, no es para exigir
amor, sino simple y sencillamente porque tiene en su corazón, en
sus ojos, la vida del fruto de sus entrañas, que le es muy preciada.
3.- DELIMITACION
a. - PERICOPA ANT'ERIOR: c. 1 0
Los personajes que entran en escena y sus actitudes son:
Se habla en tercera persona.
El contenido: se refiere a campo, agricultura, siembra. Los términos son:
vid-frutos hierba-espina-szarzas
siembra-cosecha desbarbechar-barbechar-segar
plantar-trillar-arar tierra-surcos
altares-estelas-altos romper-demoler-destruir
rey-Yahveh-Samaría
novilla-uncir yugo-carro
b.- PERICOPA POSTERIOR: c. 12
Israel-Efraím
Judá.
mentira-engaño
conducta-obras.
c. - NUESTRA PERICOPA: c. 1 1
Los personajes son : Israel-Efraím-Yahveh. Quien habla es Yahveh. Se habla en primera persona.
Las palabras que nos ayudan a ver el contenido son muy diferentes al capítulo 10 y al 12. Los términos nos hablan del amor y de la ternura de Yahveh : amar, tomar en brazos, cuidar, dar de comer, estremecerse el corazón, conmoverse las entrañas.
Este capítulo en los diversos comentarios recibe varios títulos, p.e. "Ingratitud de Israel"4, "amor de madre hacia el hijo ingrato"5. "Solicitud paternal de Yahveh con su pueblo. Yahveh se apiada de Israel"6.
4.- ESTRUCTURA
El capítulo 11 está compuesto en dos unidades:
v.10-11: cierra esta unidad.
v. 7-9: Amor maternal de Yahveh
v.10-11 Vuelta del destierro.
Es uno de los capítulos "más difíciles" pues presenta nada menos que veinte problemas de aparato crítico, unas son muy importantes, pues la lectura que se desee optar, definitivamente, dará un gran giro a la interpretación del texto. Solamente trataré dos problemas de crítica textual que son en los vv. 4 y 5 que dicen mucho para el tema que nos interesa: Maternidad de Dios.
La lectura de T.M. es:
`bWvl' Wna]me yKi AKl.m; aWh rWVa;w> ~yIr;c.mi #r,a,-la, bWvy" al{ 5
En lugar de "no", es mejor leer " a él"7.
Los vv. 1.3.4 muestran signos de amor de predilección, de cuidados maternos.
v.4: los atraía con lazos de amor, los alzaba (cargaba), me inclinaba hacia él, le daba de comer.
V.1: Israel desde niño fue amado (hfbAha)) por Yahveh su Dios Padre y Madre. Israel cual hijo inmaduro cuando le va bien ni se acuerda de quien le ha dado la vida. No piensa en el amor, el afecto que Yahveh le tiene, sino que egoístamente busca su propio bienestar. Israel al contrario de Yahveh, no es capaz de renunciar a sus gustos por amor, sino que considera que la obligación es de Yahveh de buscarle, darle otra oportunidad, prodigarle amor.
V.3: Yo cuidaba de ellos o yo curé a ellos (;{yit)fp:r):esto es clásico dentro de las actitudes de una madre ante su hijo pequeño y aún en los adultos: la madre es la que cura heridas físicas, morales, espirituales, etc. Si observamos a un niño que empieza a caminar, se cae, cuando juega, se golpea, viene hacia la madre con lágrimas en los ojos y la madre hace de enfermera, cura las heridas del hijo pequeño, muchas de las veces basta con tocar la parte golpeada y el hijo se siente curado, ayudado, atendido y continúa con sus juegos, le basta saber que su madre está ahí cuando le necesita.
v.4: Estos lazos son muestras tiernas de comprensión, algunos piensan que se trata de la cuerda con que la madre ata el cuerpo de su bebé para que no caiga; como vemos hoy a muchas madres mexicanos, que cargan a su hijo atado con un rebozo9 .
vv.5-7: Reflejan el sentir desilusionado de Yahvéh por la suerte que correrá el hijo al alejarse, todo lo que sufrirá y que en cierta manera Yahvéh, lo puede permitir; sin embargo el amor divino, el amor de madre, la compasión y misericordia están por encima de todo.
vv.8-9 :Aquí manifiesta todo el sentir interior de Yahvé ¿cómo voy a dejarte ... ? Una madre no deja a su hijo. ¿ cómo entregarte?.
Antes del sufrimiento real
del hijo, la madre experimenta el dolor, pensando en el sufrimiento del
hijo; sufre su corazón y esto le hace decir: "se estremecen mis
entrañas.."10.
ISAIAS 49,14-2111
v.14 Pero dice Sión: "Yahveh me ha abandonado, el Señor me ha olvidado"
v.18 Alza en torno los ojos y mira; todos ellos se han reunido y han venido a ti.
¡Por mi vida oráculo de Yahveh que con todos ellos como con velo nupcial te vestirás, y te ceñirás con ellos como una novia!
v.20 Todavía te dirán al oído los hijos de que fuiste privada: "El lugar es estrecho para mí, Cédeme sitio para alojarme"
Deuteroisaías y Tritoisaías utilizan imágenes
femeninas y maternas. Estas imágenes son muy propias en épocas
de catástrofes para ofrecer ayuda, esperanza, consuelo, ternura12.
3.- CONTEXTO
Nuestra perícopa forma parte del libro llamado "de la Consolación"
(Is. 40-55). Dentro de este libro en la segunda parte, algunos le han titulado:
"Sión será repoblada".
4.- ESTRUCTURA
El capítulo 49 es el segundo cántico del Siervo doliente. Por su vocabulario y contenido lo podemos dividir en cuatro secciones
a.- v. I-6: se habla de un "Mesías". Se presenta en forma de un soliloquio que se introduce con un imperativo donde invita a escuchar dirigiéndose a las Islas, a los pueblos.
b.- v. 7-13: Es un oráculo de Yahveh. Habla en primera persona de singular y se introduce con la fórmula propia de los oráculos : "así habla el Señor".
c.- v. 14-2l: Consuela a Sión que será reconstruida. Contrasta de una manera muy fuerte con el himno. En esta unidad se halla el v. 15 que es una expresión de amor que está por encima de cualquier amor humano13.
En este canto de restauración-consolación, son importantes para nuestro tema los vv.14-17 por la imagen maternal de Dios, sobre todo el v. 15 en el que Yahveh se compara a una mujer que no olvida a su hijo.
v. 14.15: Es importante el verbo fxakf# : Olvidar. Aparece en un sólo versículo tres veces y enfatiza la actitud de Yahveh para con su pueblo quien es considerado como niño-hijo al compararlo con el hijo de pecho. De manera categórica afirma Yahveh que aún si llegase a existir ese tipo de mujer, él no se comporta así, Israel debe tener esa seguridad de que él no se olvida. Su fidelidad es eterna, no lo olvida porque le creó, le formó, le dio a luz; en cambio, Israel con mucha facilidad se olvida de Él.
Al compararse Yahveh con esa mujer, cabe aplicar a Él las actitudes maternales de esa mujer, que se dejan entrever en el texto. Esa mujer CUIDA a su hijo de pecho; ese hijo es de SUS ENTRAÑAS.
v.15: Israel para Yahveh es su niño, es hijo de sus entrañas. Es bello y profundo la forma como Deuteroisaías elabora este v. 15:
b.- continúa con una oración adversativa
c.- concluye o cierra con una oración negativa. Esta oración negativa es en cierto modo en donde Yahveh se compromete, refleja su amor maternal.
Al expresar los sentimientos
de Yahveh con "{"xar"m",
se forma una metáfora que va de un órgano físico de
la mujer (su vientre) a un modo psicológico de ser, es precisamente
ese lugar tierno en donde se genera vida, en donde residen los sentimientos
más tiernos para con el hijo. Yahveh no puede olvidar al hijo de
sus entrañas15.
JEREMIAS 31,15-20
l.- TEXTO HEBREO:
v.15 Así dice Yahveh: En Ramá se escuchan ayes, lloro amarguísimo. Raquel llora por sus hijos, que rehusa consolarse por sus hijos porque no existen.
v.16 Así dice Yahveh: Reprime tu voz del lloro y tus ojos del llanto, porque hay paga para tu trabajo oráculo de Yahveh volverán de tierra hostil,
v.17 y hay esperanza para tu futuro, oráculo de Yahveh: volverán los hijos a su territorio.
v.l9 Porque luego de desviarme, me arrepiento, y luego de darme cuenta, me golpeo el pecho, me avergüenzo y me confundo luego, porque aguanto el oprobio de mi mocedad."
v.20 ¿Es un hijo tan caro para mí Efraím, oh
niño tan mimado, que tras haberme dado tanto de que hablar, tenga
que recordarlo todavía? Pues, en efecto, se han conmovido mis entrañas
por él; ternura hacia él no ha de faltarme oráculo
de Yahveh
El contexto de esta perícopa es que forma parte del apartado llamado "libro de la consolación" en el profeta jeremías.
Algunos autores afirman que los vv. 30-33, que contienen palabras
de salvación, forman una unidad aparte y que ha sido modificada
con adiciones y ampliaciones16. Se anuncia el retorno de Israel.
4.- ESTRUCTURA
El cap. 31,1-14 inicia con la fórmula "en aquel tiempo, oráculo del Señor". Todo su lenguaje es de alegría. esperanza y concluye en el v. 14 con oráculo del Señor
v.17: concluye con "oráculo del Señor
v.18-19: Efraím habla de sus desvíos
En este v. 20 encontramos sentimientos y actitudes maternas, tales como:
a.- Yahveh llama a Efraím:ryiQay }"bAh {iyar:pe) yil hijo "estimado", "caro" para mí. Es su tesoro, este es un lenguaje materno en el que se expresa toda la ternura de las entrañas de madre.
b.- Es un niño "acariciado", "mimado": ryiQay .No sólo expresa su sentir Interno, esa relación madre-hijo unidos por amor, sino que este amor se expresa, es un hijo que acaricia, que experimenta el afecto. Esas caricias se dan a través del crecimiento físico y psicológico del niño, si faltan las caricias el niño crecerá con lagunas, con inmadureces. Para llegar a ser una persona equilibrada necesita las caricias, por lo regular la madre acaricia a la niña o al niño mientras lo alimenta o cuando lo toma en brazos. Israel/Efraím en su vida como pueblo ha sido acariciado por Yahveh de muchas maneras, aunque no ha sabido valorar esa ternura y esas caricias.
c.- Es impresionante y
fuerte la afirmación: "Ternura, amor, compasión, no ha de
faltarme". Nunca bastante para lo que Yahveh brinda a Efraím/Israel/Pueblo.
La frase en hebreo nos deja anonadadas, como para saborear internamente
esta ternura de Yahveh: UNemAxarA) {"xar
Ol ya("m Umfh }"K-la(.
Esta perícopa es grandiosa, está plasmado todo el amor y
ternura de Yahveh. Al igual que en Oseas, Yahveh habla de que se conmueven
sus entrañas. El lugar tierno de Dios {xr,
se conmueve. Hablamos de una actitud, forma de ser. La ternura no le faltará,
Yahveh está dispuesto a seguir dándola a pesar de que Efraím/Israel
no responda.
CONCLUSION
Al compartir esta reflexión, mi intención no es presentar un cambio para el dogma de fe donde profesamos "Creo en un solo Dios Padre Todopoderoso" sino simplemente compartir una reflexión que pudiera ayudar a complementar en este Año del Padre, la vivencia de Dios como Madre para no reducirlo a una sola imagen, sino tener la capacidad de captarlo en toda su integralidad desde la experiencia humana con rasgos masculinos, pero también con rasgos femeninos.
Para ello destaco los siguientes puntos importantes en esa presencia materna de Dios:
· RECORDAR esos lazos que nos unen con un Dios como Madre para ir uniendo esa experiencia de la Revelación y la vida. Esos lazos como con la madre natural y como las que presenta el profeta Oseas. Son lazos de amor, son fuertes y para siempre.
· RECONOCER en cada momento de nuestra existencia esa presencia materna de Dios en nuestro crecimiento: físico, espiritual, intelectual, humano, cristiano, consagrado. La presencia materna de Dios presente con esa solicitud que le caracteriza y recreándose en cada una/o de nosotras/os.
· DISFRUTAR el modo en que nos educa como hijas/os: en AMOR, es un amor exigente pero tierno.
· TENER LA CERTEZA de que al mismo tiempo que nos educa con amor, sana nuestras heridas, está presente cuando más le necesitamos. Es una madre solícita, que le duele lo que nos sucede.
· CONFIAR en su fidelidad y recordar que ella NO SE OLVIDA- En Deuteroisaías nos repitió una y otra vez que nunca se olvida y que no le faltará la ternura para nosotras/os.
· Siempre tendrá para nosotros un sitio tierno en sus entrañas que se estremecen por cada uno porque le somos muy amados.
· * En el texto de Jeremías, Yahveh dice que Israel es un niño acariciado. Como la madre que tiene a su hijo en su regazo y le prodiga amor acariciándolo.... por lo tanto concluyo con esta pregunta que podemos hacemos cada una/o : ¿ cuándo me he sentido acariciada/o por Dios como Madre?
BIBLIOGRAFIA
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Notas: